Tambores de guerra.
Y por sopresa.
Israel ha ejecutado un ataque preventivo contra Irán en la madrugada de este sábado 28 de febrero de 2026, según lo confirmado por el ministro de Defensa Israel Katz alrededor de las 08:00 hora local. Poco después, el propio Donald Trump salió ante los medios a asegurar que también está detrás de todo.
Aquí puede ver la declaración del presidente Trump: «Es el momento de la acción».
LO QUE SE SABE
- El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, «se encuentra en perfecto estado de salud», informaron rápidamente varias agencias iraníes como Mehr y Tasnim tras los ataques primeros de Estados Unidos e Israel. Otras fuentes aseguran que ha conseguido abandonar Teherán.
- Irán responde unos minutos después y lanza misiles en territorio israelí tras el ataque.
Israel y EEUU acaban de comenzar una guerra contra Irán.
Imágenes de Teherán, pero han sucedido ataques en otras ciudades. https://t.co/Qo14kMyBXG pic.twitter.com/82qkXKvXzr— Niporwifi © (@niporwifi) February 28, 2026
- Trump pide a la población iraní que esté lista para tomar el Gobierno. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, salió ante los medios para llamar a la población iraní a estar lista para tomar el Gobierno una vez acabe la operación militar contra el régimen iraní y pidió a los miembros de las fuerzas de seguridad iraníes que depongan las armas prometiendo «inmunidad total» si lo hacen. «Cuando terminemos, tomen el control de su Gobierno, será suyo para tomarlo».
- La embajada española recomienda a los menos de 200 españoles que viven en Teherán que abandonen el país.

Imágenes de CNN.
Operación sorpresa
Una operación aérea sorpresiva se produce ocho meses después del último enfrentamiento directo entre ambos países, que tuvo lugar en junio de 2025, cuando Israel bombardeó instalaciones nucleares iraníes con el apoyo de Estados Unidos. En este momento, la región entra en una nueva fase de tensión extrema, con Teherán bajo fuego y todo el territorio israelí en estado de alerta máxima.
El Ministerio de Defensa israelí ha proclamado un estado de emergencia nacional y ha activado las sirenas antiaéreas en todo el país.
Pongamos un poco de orden.
Esto es lo que se sabe de momento sobre el ataque de Israel y EEUU contra la dictadura islamista iraní ⬇️⬇️⬇️ https://t.co/RjA8zOnyYS
— Cristian Campos (@crpandemonium) February 28, 2026
No se trata solo de una advertencia ante un ataque en curso, sino más bien como preparación para la represalia que se anticipa desde Irán. Las autoridades han emitido una «alerta extremadamente grave» a la población, recomendando que permanezcan cerca de los refugios. Al mismo tiempo, Israel ha cerrado su espacio aéreo indefinidamente, suspendiendo todos los despegues y aterrizajes en el aeropuerto de Ben Gurión, la principal puerta aérea del país. Aerolíneas como El Al, Sun Dor e Israir han cancelado inmediatamente sus operaciones, dejando a miles de pasajeros varados.
Reporteros en la zona han documentado columnas de humo sobre Teherán, lo que indica que los bombardeos han alcanzado objetivos en la capital iraní. Este ataque es parte de una estrategia más amplia del primer ministro Netanyahu, quien busca aprovechar lo que considera una debilidad tanto interna como externa del régimen de los ayatolás y sus milicias aliadas, particularmente Hezbolá en Líbano. Hace apenas una semana, Netanyahu advirtió que si los ayatolás cometían «el error de atacar», experimentarían «una respuesta que ni siquiera pueden imaginar».
La preparación para este momento ha sido meticulosa. El martes anterior al ataque, 12 cazas F-22 estadounidenses de quinta generación aterrizaron en Israel, un despliegue inusual que refleja la estrecha coordinación con Washington. Además, aviones de reabastecimiento y carga estadounidenses se han posicionado en Ben Gurión, reforzando así la capacidad operativa israelí. Desde agosto, la industria armamentística israelí ha acelerado la producción de interceptores Arrow 3, el sistema antimisiles que demostró su eficacia durante el conflicto anterior en junio, interceptando el 86% de los 550 misiles balísticos lanzados por Irán.
Netanyahu también ha lanzado advertencias explícitas a Líbano: si Hezbolá decide entrar en conflicto apoyando a Irán, Israel bombardeará las infraestructuras esenciales del país, incluido su único aeropuerto operativo. Esta amenaza pone de manifiesto la determinación israelí para evitar una escalada regional que podría abrir múltiples frentes simultáneamente.
La capacidad de respuesta iraní es considerable pero restringida. Con más de 100 lanzadores de misiles de medio alcance capaces de alcanzar Israel y un rango superior a los 1.000 kilómetros, Irán tiene recursos significativos. Sin embargo, su Fuerza Aérea cuenta con solo 265 aviones operativos, muchos modelos antiguos adquiridos en Estados Unidos y menos de cinco aviones cisterna para reabastecimiento aéreo. En junio pasado, cuando Irán lanzó aproximadamente 180 misiles balísticos como respuesta a ataques israelíes previos, muchos fueron interceptados por las defensas aéreas israelíes con apoyo estadounidense.
El conflicto del pasado junio fue considerado un éxito por el consenso político y militar israelí. A pesar de que Irán causó más de 30 muertes y logró penetrar parcialmente las defensas israelíes, aquel ataque inicial vio a Israel desplegar más de 200 drones sin ser interceptados y contar con hasta 50 cazas simultáneamente sobre los cielos de Teherán. La superioridad tecnológica y aérea israelí se ha evidenciado en cada enfrentamiento desde 2024.
No obstante, analistas advierten sobre los riesgos asociados a una escalada prolongada. Mairav Zonszein, analista sénior sobre Israel del International Crisis Group, indicó que aunque Israel desea un cambio de régimen en Irán, una campaña prolongada traería consigo «mucho riesgo y caos», siendo Israel probablemente la principal víctima. La región se encuentra ante una encrucijada donde cada enfrentamiento sienta las bases para el siguiente; un ciclo interminable de represalias que ha caracterizado las relaciones entre ambos países desde 2024.
Las negociaciones con Estados Unidos siguen llevándose a cabo tras bambalinas. Sin embargo, la administración Trump ha manifestado su respaldo a las operaciones israelíes. El cierre del espacio aéreo israelí y la activación generalizada de defensas indican que las próximas horas son cruciales. Teherán ha dejado claro que no permanecerá al margen si Washington apoya militarmente a Israel; lo ve como el «Estado número 51» estadounidense. La cuestión ahora es si esta nueva ronda de ataques abrirá espacios hacia negociaciones o profundizará aún más el abismo entre ambas potencias regionales.

