No más Mentiras

Antonio García Fuentes

DISCURSO A LA SABIDURÍA


DISCURSO A LA SABIDURÍA
(Reflexiones sobre la evolución y reencarnación)

Agradezco a Séneca, lo que a continuación escribiré; puesto que leído múltiples veces, su libro, “De la brevedad de la Vida”; junto a los de otros estoicos; me incita a ello, éste párrafo tan contundente y por cuanto viene de aquel sabio, andaluz y cordobés, que viviera en época trágica, en la imperial Roma: dice así: “De todos los hombres, los únicos realmente ociosos[1]son los que se consagran a la sabiduría, los que la buscan, los filósofos; éstos son los únicos que viven, pues no solamente aprovechan bien el tiempo de su existencia, sino que a la suya añaden todas las otras edades; toda la serie de años que ante ellos se desplegó, es por ellos adquirida. Si no somos ingratos en grado superlativo, hemos de reconocer que los ilustres fundadores de las venerables doctrinas, por nosotros nacieron, a nosotros nos prepararon la vida. Por el trabajo ajeno somos iniciados en aquellas hermosísimas verdades que ellos de las tinieblas sacaron a la luz; siglo ninguno nos ha sido vedado, en todos se nos admite, y si por nuestra grandeza de espíritu salimos de las estrecheces de la debilidad humana, mucho tiempo tenemos donde campear y espaciarnos. Permitido nos es disputar con Sócrates, dudar con Carnéades[2], reposamos con Epicuro, vencer con los estoicos la naturaleza humana y superarla con los cínicos”. El discurso es mucho más amplio, pero considero es suficiente y debo cortar aquí, considerando he podido explicar, “esa misteriosa palanca que me incita a escribir, muchas veces, lo que ni pensaba, momentos antes”.


En un mundo tan decadente como el actual, donde una brutal avalancha de absurdos y materialidades embrutecedoras, están deformando de tal forma y manera, a las nuevas y no tan nuevas generaciones; resulta reconfortante buscar y encontrar en textos antiguos, manantiales de sabiduría, los que al ser leídos y meditados, parecieran que el alma crece y se esponja a límites inimaginables, puesto que con esas lecturas, el ser humano recupera nuevas esperanzas y piensa que lo actual, es un mal sueño, una pesadilla que pasará y que de nuevo, aparecerán otros maestros de la sabiduría verdadera y la que nunca muere, puesto que en si misma, forma y conforma algo así, cómo un inmenso manantial fresco y sereno, de cuyas aguas beberemos todos, hasta conseguir esa sociedad verdaderamente humana y por las que tantos y tantos han trabajado a lo largo de milenios, sin que tras tan largo espacio de tiempo, parezca que consiguieran algo… salvo que la realidad, explicada por otras viejas enseñanzas (hoy actualizadas) sean la clave de todo, ya que si es verdad que al ser humano, se le asignó la eternidad y un largo camino para llegar a ella, adquiriendo en tan largo camino… la perfección de los dioses… ¿Qué son y representan unos milenios conocidos y otros muchos de los que apenas si se tienen noticias?… nada, absolutamente nada. Si ello es así (y la esperanza del sabio se decanta siempre hacia ello) resultaría que este planeta; y en la inmensidad del espacio, es sólo una mota de polvo, la que además, siempre ha estado poblada por seres, más o menos primitivos en lo verdaderamente moral y humano, aunque en lo material y tecnológico, avanzasen hasta puntos peligrosos; donde el pobre “aprendiz de brujo”, ya no puede controlar su obra, puesto que nunca supo ni controlarse él mismo en sus propias carnes o apetitos, menos en él yo inmaterial que late dentro ó alrededor de cada cual, puesto que y al parecer… “no es el cuerpo el que contiene un alma, si no por el contrario, es el alma la que contiene a un cuerpo”… de ahí la lapidaria frase de “conócete a ti mismo”; y que analizada a fondo, se convierte en inmensidades de caminos para profundizar en la ignorancia del hombre, el que representado como sabio… llegado el momento cumbre, su síntesis… de su propia sabiduría, es otra frase lapidaria… “sólo sé que no sé nada” (Sócrates) el que sí que sabía y mucho… pero y es lógico… ¿Qué sabía él de todo cuanto el hambriento de sabiduría desea aprender?… nada, o tan poco, que humildemente lo reconocía con esa frase, la que en si misma y qué duda cabe de ello… encierra una gran sabiduría; (ver y analizar, nota 2.


Pero volviendo un poco atrás en este discurso que improviso sobre la marcha… ¿Si es verdad que este planeta es algo así como un minúsculo penal ó cárcel estelar?… ¿dónde están los que aquí vivieron… de donde vienen los que aquí están?. Esa sabiduría, asevera y asegura, si bien la ciencia material aún no lo ha descubierto ni lo acepta… que ni todo ha empezado aquí, ni todo va a acabar en este insignificante planeta… “de agua, tierra y fuego”; o sea, que los seres que pasaron por aquí y supieron aprovechar su vida, progresando en ella y llegando a un grado, ya no perteneciente a las brutalidades que se generan en ésta Tierra… murieron en ella, pero luego han nacido en otros globos estelares, donde siguen su marcha, puesto que es cierto… no sólo en esta Tierra, hay vida… en aquellos otros que también la contienen y en formas que desconocemos; aquellos seres, siguen su marcha aprendiendo y perfeccionándose en ese inconmensurable camino, cual es la sabiduría. Así y por igual forma o manera, pero a la inversa… aquí vienen a parar, otros seres que proceden de otros mundos más embrutecidos aún…[3] que este, para los cuales, la Tierra, es algo así como una academia donde ellos, se irán formando poco a poco, pero eso sí, teniendo que nacer y morir aquí múltiples veces, hasta que su estado ya es apto para emprender un camino más elevado y así cómo el atleta… cubre etapas. En el tiempo y el espacio; el ser humano, que llegado a un grado de perfección, ya no se define ni como hombre, ni como mujer…[4] va cubriendo la suyas, hasta llegar a esa perfección predicada por los más sabios y simbolizada, con la gloria cristiana, el nirvana budista ó el paraíso musulmán, que fue el último en llegar, procedente del tronco común de Judíos y Cristianos, o sea… “el padre Abrahán”, cosa tristemente curiosa, pues se han llevado (aún se llevan en algún sangriento lugar) “a matar” y se han exterminado mutuamente y cuanto han podido; sin hacer caso de las tablas de Moisés, que a las tres religiones, atan, indeleblemente[5]. Pero prosigamos con el tema central y discúlpeseme, el desvío, que es complementario. (Resto en mi Web: Trabajos Literarios-portada)

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (Aquí mucho más)

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Antonio García Fuentes

Empezó a escribir en prensa y revistas en 1975 en el “Diario Jaén”. Tiene en su haber miles de artículos publicados y, actualmente, publica incluso en Estados Unidos. Tiene también una docena de libros publicados, el primero escrito en 1.965, otros tantos sin publicar y mucho material escrito y archivado. Ha pronunciado conferencias, charlas y coloquios y otras actividades similares.

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