QUE DE ESPANTOS NOS CUREMOS
A mis dilectos amigos Jesús Arteaga y Arantxa Fernández, que el pasado mes de noviembre sufrieron los rigores de la parca al perder a dos de sus deudos más allegados y queridos, José María, uno de sus hermanos, y su progenitor, respectivamente.
“No creo que Dios quiera exactamente que seamos felices; quiere que seamos capaces de amar y de ser amados; quiere que maduremos; y yo sugiero que, precisamente, porque Dios nos ama, nos concedió el don de sufrir; o por decirlo de otro modo: el dolor es el megáfono que Dios utiliza para despertar a un mundo de sordos; porque somos como bloques de piedra, a partir de los cuales el escultor, poco a poco, va formando la figura de un hombre; los golpes de su cincel que tanto daño nos hacen también nos hacen más perfectos”.
Clive Staples Lewis
—¿Qué quiere Dios que seamos?
¿Duchos en amar y en darnos
O en odiar y en pelearnos?
—Poetas, pues verseamos.
¿No es lo que más deseamos?
—Quiere, creo, que duremos
Y que, a la par, maduremos;
Que padezcamos con otros,
Que aglutino en el “vosotros”;
Y de espantos nos curemos.
Ángel Sáez García
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