Pacos

Paco Sande

¿Nos hemos vuelto muy finos?…

El pasado jueves 4-9-08, Celestino Corbacho, parecía haber hallado la receta para paliar un poco la terrible crisis que nos afecta.
La receta Corbacho: 200.000 extranjeros menos y 100.000 empleados públicos más
El ministro de Trabajo e Inmigración, insistía en que recolocaría a cerca de 100.000 parados en actividades de interés social (empleos públicos), y anunciaba que la contratación en origen de trabajadores extranjeros se «aproximaría a cero» en 2009 para paliar el aumento del paro, que amenaza con convertirse en la mayor destrucción laboral de la democracia española.
En lo que va de año se han realizado 88.180 contrataciones por este sistema, tras las 200.000 del pasado ejercicio.

Pero al día siguiente viernes 5, la ministra De la Vega, lo desdecía y aseguraba que se seguirían haciendo las contrataciones en origen que hiciesen falta.
Pronto Corbacho, se plegaba ante De la Vega y afirmaba: “Nunca hablé de liquidar la contratación en origen”.

Y por ultimo ayer, el ministro Sebastián, ha querido respaldar a Corbacho y ha asegurado que no hay «contradicción» en sus palabras. «Hay que conseguir que todo lo que se pueda contratar con los recursos disponibles de trabajo en España se contrate, esa es la preferencia; y que sólo lo que se necesite traer gente de fuera se traería», ha manifestado.

Bien que alguien diga y se desdiga al momento siguiente, y jure, hoy, por sus muertos mas frescos, que nunca dijo lo que dijo ayer, aunque esto esté recogido en mas de tropocientas hemerotecas, con escritos, fotografías y videos que lo muestran en su momento de esplendor, y él las esté viendo y siga diciendo que sus palabras han sido mal interpretadas, es algo, en los políticos en general y en este Gobierno en particular, tan habitual como para el resto de los mortales nos es el respirar.
Pero ¿Por qué?, todo este guirigay de donde dije diego dijo dije. Pues porque después de que el ministro Corbacho, nos diera su receta. Al momento le saltaron a la chepa todos los empresarios del campo y de la construcción, diciendo que el ministro no sabía lo que se hablaba, porque, simplemente, era imposible hacer ciertos trabajos sin la contratación en origen. Especialmente los del campo, decían que, había ciertas labores, como la recolección de cosechas, que los españoles se negaban a hacer. Hay muchos españoles, dicen, que prefieren estar en el paro antes que trabajar recolectando legumbres.
Esto nos hace pensar que nos hemos vuelto muy finos, que ya no queremos cualquier trabajo, que los hijos de aquella generación de gentes que emigraron a Europa para hacer el trabajo que despreciaban los naturales del país recetor, ahora son quienes desprecian cierta clase de trabajos “ingratos” y solo queremos cosita fina y bien remunerada.
Pues puede ser… Pero, ¿Y que pasa con los miles de extranjeros que ya están actualmente residiendo en España y en calidad de prados? ¿Tampoco ellos quieren trabajar en cualquier cosa?
…Bueno es que… también hace falta que sepan el oficio, que sean profesionales etc. ¿…? Hombre, yo se que para todo hay que aprender, ¿pero no creo que para recolectar tomates, olivas, uvas o hacer cemento (masa), se necesite un master?.
La verdad no es esa, no es que los españoles o los extranjeros en el paro en este país, no quieran hacer esos trabajos, no. La verdad es que, lo que buscan los empresarios españoles contratando en origen, es lo mismo que buscaban, en los años 60 y 70 del siglo pasado, los empresarios suizos, alemanes, franceses o ingleses: mano de obra barata. Mano de obra que cobraba la mitad de sueldo que los nativos y, además, nunca protestaba. Eso es lo que busca la contratación en origen.
Hay en España, ahora mismo, dos millones y medio de parados. Gente que está dispuesta a trabajar en lo que sea y como sea e incluso por un sueldo pequeño.
Pero es que, cuando vas a buscar un trabajo y el empresario te ofrece nueve horas de curro al día y los sábados por la mañana, por 600 euros, -el salario mínimo interprofesional, dicen, ¿no se como se puede llamar salario a esa mierda?- y algunos ni eso, pues entonces te obligan a rechazarlo. No es que no quieras el trabajo, no. Es que no puedes permitirte el aceptarlo, porque con eso no se puede vivir e, incluso, en el paro estás sacando mas.
Yo no trato aquí de culpar a nadie y menos a los empresarios del campo, no se si se podrá pagar un salario mejor que el actual, por recoger tomates, aceitunas o espagueti, no se hasta que punto puede o no, salir rentable, no se, si el darle a estos trabajadores un sueldo digno, seria viable o si esto dispararía el precio de las legumbres de tal forma, que mandaría a la inflación a la estratosfera. No lo se, no soy economista ni se nada del campo y esto lo dejo para el ministro del ramo y el Gobierno.
Pero por favor, que dejen de decir eso de: para este trabajo hay que buscar extranjeros, porque los españoles no lo quieren hacer.
Porque, simplemente, eso es mentira. Cualquier español está dispuesto a hacer cualquier trabajo, -a nadie, bueno, a casi nadie, le gusta estar en el paro-, y lo haría por un sueldo, incluso, en estos momentos de crisis, por un sueldo pequeño. Pero lo que no se puede, es trabajar por una limosna.

GRAN SELECCIÓN DE OFERTAS MULTI-TIENDA

GELES DESINFECTANTES

ACTUALIZACIÓN CONTINUA

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído