Palpito Digital

José Muñoz Clares

El cateto Puigdemont pare un imperio lejano

Ha venido a parir la abuela para animar a la otra esquina de los Pirineos en sus horas del no saber quién es más gallego, si Rajoy o el pobre Puchi, al que un hada madrina le redactó el discurso del «proclamo sin proclamar/ y tanta república espero/ mas, por si acaso, suspendo/ que en la cárcel no me quiero».

Esta misma mañana hemos sabido que a la pregunta sencilla y clara que se le planteó ha respondido «poz zí que haze caló», con acento charnego de esos a los que Forcadell quiere ver en el paredón. Y es que no podía faltar: la brecha abierta en el Ordenamiento Jurídico español por la asonada catalana, ya que no parió república alguna ha soltado un cuesco lejano a modo de réplica en el País Vasco: EH Bildu cita a Podemos y al PNV a convocar referendums en el País Vasco español, en Navarra y en el País Vasco francés, como paso previo a la proclamación de una república confederal -la de 1873, que ya saben cómo acabó -, y esto es sólo el principio.

Tranquilos. A los vascos de España basta con mentarle el cupo para que les entre el canguelo. No hace falta que se les vaya el BBVA ni los Eroskis: con quitarle el pezón del que chupan, marranicos de la teta gorda como son, se les viene abajo el chiringuito. O eso o  reivindican la gloriosa trayectoria de ETA, con centenares de ancianos asesinos en prisión, y entonces les cae encima no sólo España sino la Guardia Civil – otra vez, ahora que le tienen cogido el tranquillo -, el CN de Policía, la Audiencia Nacional y, si me apuran, la OTAN, esa misma que bombardeó Belgrado hasta que blandeó lo suficiente a Milosevic y a su pandilla de asesinos racistas. También aquellos eran nacionalistas, como Puigdemont y los batasunos, y ya saben cómo acabó la fiesta. Yugoeslavia estalló en tres guerras civiles. Milosevic murió de muerte natural, desgraciadamente, y no a manos de su pueblo, como nos debía. Al final no quedaron ni los rabos, Catalina, y a la gran Serbia que ellos buscaban se le fue hasta Kosovo, que es como quitarle a España Covadonga, a los EEUU el fortín de El Álamo y a Israel Massadá.

Para empezar las cosas por donde se debe, que es por la parte más dura, sería mejor, mucho mejor, que empezaran los vizcaínos por hablar con Macron, ahora que lo tienen caliente en materia de independencias. Un año lleva Francia con la ley marcial por las calles y no he oído a un francés quejarse, imagínense si lo que ven venir es un barullo al estilo etarra: sacan los tanques a la calle al primer soplo de vientos indepes. Para eso inventaron ellos el Estado centralista y tienen en su pasado la herencia de Luis XIV, el de las piernas bellas y el mejor arranque de muslo que recuerda la realeza, mayormente las damas.

Sánchez ya está converso del todo y a sus obras completas – «No» – le ha añadido un segundo capítulo titulado «Depende». Del «no significa no», que ya le costó lo que no quiero mentarle, ha pasado a dar el sí a Rajoy y no ha sido por sensatez, no: ha sido porque la última encuesta señalaba a Cs con una subida de 17 puntos y al PSOE lo situaba en tercer lugar, y eso ya sí que no se lo puede permitir el difunto y resucitado Sánchez, porque esta vez no lo echan: lo momifican y lo ponen a la vera de Lenin en la Plaza Roja.

¿Y qué decir del pequeño Pablicolás? El chico de aquel discurso en la escuela granja de Segovia en agosto de 2014, cuando reivindicó los cócteles molotv «que explotan», los monstruos «que asustan» y la necesidad de prepararse para coger las armas porque el capitalismo iba a reventar. También anda de capa caída y soltando lastre electoral, así que hay que animar al chico a que la suelte aún más gorda, que algo tendrá que decir visto que el capitalismo en pleno se ha ido de Cataluña con todos sus maletines y la pasta por delante. Ahora tiene mi niño la oportunidad de perfilar su retrato ,y como coja carrerilla, lo mismo lo vemos, como vimos a Verstringe, mendigando un escaño a quien se lo quiera prestar por los viejos tiempos.

Esto se anima: hagan juego, señores. Y a ver si hay quien nos diga – que no sea Echenique, que dice entenderlo – si lo del Puchi va por peteneras o es otro palo el que toca, porque lo que es la camisa parece que no le llega al cuerpo.

O sea, ridículo 4G.

 

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

José Muñoz Clares

Colaborador asiduo en la prensa de forma ininterrumpida desde la revista universitaria Campus, Diario 16 Murcia, La Opinión (Murcia), La Verdad (Murcia) y por último La Razón (Murcia) hasta que se cerró la edición, lo que acredita más de veinte años de publicaciones sostenidas en la prensa.

Lo más leído