Tocando las narices al Islam

Locos e insensatos haylos por doquier. Para su existencia no hay barreras de raza, ideología o tiempo. Por doquier, ya digo. Acaban de morir unos cuantos cristianos por culpa de otro.

Permítanme que hoy me ocupe de un asunto casi intranscendente visto desde la confortabilidad de mi sofá, la verdad es que me siento de muy buen ánimo, impelido a escribir y no se me ocurre nada más. Déjenme que dentro de un rato eche un vistazo a los periódicos, algo provocará mis neuronas.

El caso es que unos locos de Florida decidieron hace tiempo, supongo que en nombre de todo el cristianismo del mundo mundial, conmemorar el noveno aniversario del 11 de septiembre quemando el Corán como símbolo de la maldad universal, arrogándose una autoridad cojostupenda que nadie les ha otorgado. Cómo serían de importantes los ardientes pastores que ni Florida se enteraron, la necedad pasó desapercibida a pesar de la importancia del aniversario, ni teles ni periódicos locales recogieron la noticia.

La cosa no tendría más importancia, para eso está la policía ya que los descerebrados suelen terminar perseguidos por ella, si a consecuencia de su insensatez, no hubieran muerto esta semana siete inocentes empleados de la ONU en algún lugar de Afganistán.

A mí me parece que los locos, de toda raza, pelaje y credo, tienen demasiada influencia en el mundo, que cualquier loco con un mechero o una piedra en la mano puede organizar la mundial en pocos metros cuadrados, comprometiendo la paz general y poniendo en grave riesgo la convivencia entre todos. Ustedes perdonen, pero es que me apetecía escribir a tan tempranera hora matutina y aprovechar la paz que todavía se respira en mi hogar.

Que seguirá siendo hogar hasta que suene el primer despertador, luego ya será otra cosa. Voy a ver si ya han venido los churros, hale, hasta luego.

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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