Al ayuntamiento y al pueblo de Galapagar

La guardia civil está manteniendo la custodia del chalet de Pablo Iglesias, como todos ustedes saben. Sí, el mismo Pablo Iglesias que se emocionaba cuando alguien pateaba a un agente del orden. Allí, delantito mismo de la casa están noche y día. Pasando frío. Cumpliendo con su deber. A pesar de que la familia Iglesias no los ha querido dentro del propio recinto. No, fuera, solo fuera.

Ni un baño tenían a su disposición. Aguantarse toca. Y pasar frío, ya, ya sé que acabo de decirlo, pero es que las noches castellanas son muy duras. Gélidas. Y más en las zonas de montaña, que siempre hay algún torpe que identifica Castilla con meseta. Que estaban en la puta calle, los pobres hombres, montando guardia. Custodiando al líder de los pobres. Al obrero por excelencia. Por una miseria de dinero. Pero es que son guardias civiles.

Y les pusieron una garita. Portátil. Sin baño. Sin calefacción. En la puta puerta del casoplón. ¿Se imaginan ustedes el calorcito del interior de la casa, el confort, la comodidad? Bueno, pues en la puerta, siempre por el exterior, dos guardias civiles. Custodiando el confort de Pablo Iglesias..

Sí, les pusieron un generador para darles algo de calor en la garita. Son guardias civiles, pero son humanos, los jodíos. Y eso los hace más grandes. Son humanos pero actúan como supermanes para sacar a un niño de un pozo, para rescatar montañeros, coches atrapados en la nieve o custodiar la casa del Gran Timonel del pueblo. Pero se lo quitaron. El generador. Se lo quitaron. Es lo que tienen los generadores, que hacen ruido y no dejan dormir a los vecinos. Pues fuera generador. Que pasen frío los putos guardias civiles, que yo tengo que dormir.

Y ahora una pregunta al ayuntamiento y al pueblo de Galapagar. Dando por bueno que nada material se puede hacer por los guardias civiles que están en la garita (¿se imaginan cómo tiene que estar esa garita a las tres de la mañana?) ¿no hay una forma de hacerles llegar el apoyo, la solidaridad y el afecto de los ciudadanos? ¿Nada? ¿No se puede poner frente a la garita dichosa una mesa con café caliente, unos folios con el agradecimiento del pueblo, un simple ramo de flores, una cinta con la bandera de España? ¿No pueden pasarse los ciudadanos de a pie, y sobre todo los concejales, a estrechar la mano de los guardias y decirles “gracias”?

¿De verdad nada se puede hacer? ¿Ni una mesa ni una flor ni un saludo?

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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