El periodismo español, tan poco autocrítico, rara vez reflexiona sobre la naturaleza de su trabajo, sus hábitos, defectos y problemas. Hay excepciones y este domingo, Luis Oz protagoniza una de ellas en un artículo titulo «Fuego Cruzado», que aparece en las páginas de comunicación del diario El Mundo.
Escribe Luis Oz -pseudónimo tras el que se oculta la brillante pluma del veterano Felipe Sahagún– que desde que el periodismo anglosajón impuso sus normas, no hemos descubierto mejor forma de demostrar honestidad, imparcialidad, objetividad o equilibrio informativos que con la vieja fórmula de las dos caras de la noticia:
Como corresponsal del New York Times primero y profesor de periodismo internacional después en Columbia (Nueva York), a Herbert Matthews le llevaban los demonios cada vez que sus jefes o sus alumnos recurrían a lo que, según él, era el truco más viejo para ocultar la verdad, que a veces tiene una sola cara y a veces mil, rara vez sólo dos.
En Half of Spain died, su relato definitivo de la Guerra Civil española, apalea a su propio periódico por empeñarse en buscar monjas asesinadas por los republicanos cada vez que informaba de algún asesinato cometido por los nacionales.
Subraya Luis Oz que pocas radios españolas se libran del síndrome y cita como ejemplos que Luis del Olmo tuvo durante años a diario en Protagonistas a Pedro J. Ramírez frente a Ramón Cotarelo, quien, tras defender casi en solitario a Felipe González durante años, desapareció del mapa.
Hoy -como señala Luis Oz– ese duelo es interpretado cada jueves en Punto Radio, por María Antonia Iglesias e Isabel Sansebastián. Ambas dándose estopa y con María Antonia defendiendo casi siempre al PSOE y los nacionalistas e Isabel, casi siempre en contra:
La Ser, de lunes a jueves, cierra esta temporada su Hora 14, el informativo de dos a tres de la tarde, con llamadas de teléfono a dos políticos, académicos o expertos que ofrecen a los oyentes argumentos a favor y en contra de la noticia principal del día.Suelen buscar, aunque no siempre da resultado, a uno que defiende y a otro que critica al Gobierno.
El jueves eligieron para analizar las dos caras de la retirada forzada de los archivos de Salamanca sobre la Guerra Civil en Cataluña a las consejeras de cultura de Castilla-León y de la Generalitat. Con tan mala pata que, a pesar de intentarlo dos veces, el móvil de la consejera catalana no funcionó. Problemas que se evitarían si se dejara el directo para cuando es estrictamente necesario.
Onda Cero ha recuperado a Pilar Cernuda y a Fernando Jáuregui para que cada día, a las 14.15 horas aproximadamente, pongan la guinda a la actualidad. En vez de caer en el artificial fuego cruzado (crossfire) que explotó tan bien la CNN hasta que se lo reventó un día en directo el irreverente e inteligente Jon Stewart, Cernuda y Jáuregui procuran dar información, confidencial o no, de primera mano.
El viernes Cernuda contó que los borradores que se intercambian los negociadores del estatuto catalán están marcados para saber quién filtra qué. De este modo se ha sabido que fue ERC la que filtró lo que se negoció la semana pasada sobre política exterior.«El Gobierno está convencido de que habrá Estatuto y ya tiene la campaña preparada para venderlo en toda España», añadió.