Un completo esperpento.
Está dando mucho que hablar el teatro orquestado por Moncloa al reclutar a ‘charos’ para hacerse una tournée en la visita de Pedro Sánchez a las localidades más afectadas en Jaén y Granada tras el temporal.
La estrategia es siempre la misma, alejar los ciudadanos del presidente del Gobierno y colocar a socialistas para jalear al líder del Ejecutivo. El circo fue brutal en Villanueva de la Reina (Jaén), un día después del descalabro en Aragón, varias vecinas se acercaron al socialista: “Come un poquillo, que estás muy delgado», «fuerza que estamos contigo», fueron algunos de los halagos dirigidos por estas ‘charos’.
Sánchez es mágico,, estuvo desde Villanueva de la Reina (Jaén) hasta San Roque (Cádiz) y en ambos lados lo recibió la misma gente, estamos hablando de la primera magistratura de España haciendo algo que no puede hacer ni un nene de 5 años pic.twitter.com/tHqXv5I8FA
— @IsraelVive (@IsraelVive1948) February 9, 2026
Moncloa se cree que los ciudadanos se chupan el dedo pero la imagen pronto se viralizó y algunos usuarios de X pillaron la trampa: las jubiladas ‘al azar’ también estuvieron presente en Granada.
El asunto llegó a la mesa de debate de ‘Espejo Público’ (Antena 3) este martes 10 de febrero. Susanna Griso, presentadora del espacio, se sumó a la tesis de estas ‘figurantes’ y resaltó el desgastado aspecto de Pedro Sánchez:
“Yo le diría algo parecido, es que está muy delgado. A mí me sale la vena maternal y le diría que comiera porque es verdad que se le ve demacrado«.
La activista Afra Blanco hizo lo propio calificando de “absurdo” la tesis de que las vecinas eran figurantes a pesar de existir pruebas gráficas que lo acreditan.
«Hablamos del presidente del Gobierno y a mucha gente le gusta», afirmó la analista que vive de espaldas a la realidad.
Lo cierto es que cada vez que Pedro Sánchez acude a un acto público es abucheado y Moncloa instala un perímetro de seguridad para alejar a los ciudadanos del socialista. El más claro ejemplo de ello fue en Paiporta, donde tuvo que salir huyendo ante la rabia popular de los afectados por la DANA.

