En la directiva del Barcelona parece que ha escocido más la manera de explicar la pelea en la que Mourinho metió un dedo en un ojo a Tito Vilanova que la agresión en sí misma … Nada más acabar el partido, la junta directiva, la dirección deportiva y el vestuario consensuaron no pedir explicaciones ni denunciar ante ningún comité la actitud de Mourinho, ya que no querían echar más leña al fuego y consideraban que las imágenes retrataban bien a las claras el talante del entrenador del Real Madrid …
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