TRAS UNA VIDA LLENA DE EXCESOS

Muere el asesino que inspiró el personaje de Omar Little en The Wire

Su código moral: nunca dañar ni amenazar a nadie que estuviera fuera de "El Juego"

Fue arrestado por el asesinato de dos narcotraficantes, un delito del que se confesó culpable.

Donnie Andrews, uno de los delincuentes de Baltimore que inspiró a los creadores de la aclamada serie The Wire para componer el personaje de Omar Little, ha muerto a los 58 años.

Según una información publicada por el Baltimore Sun, recogida por THR, el periódico en el que trabajó David Simon, creador de The Wire, Andrews falleció debido a complicaciones cardiacas. Uno más de esos niños que se criaron en uno de esos hogares desestructurados de Baltimore, Andrews creció rodeado de violencia y abusos e incluso fue testigo de un brutal asesinato cuando solo era un niño.

Pronto comenzó a delinquir y cuando solo era un adolescente comenzó a robar a los camellos de su barrio a punta de pistola. En el año 1986, ya se había enganchado a la heroína y comenzó a trabajar como soldado de uno de los grandes capos de la droga de Baltimore.

Fue arrestado por el asesinato de dos narcotraficantes, un delito del que se confesó culpable y por el que no intentó nunca buscar una pena menor. Arrepentido, se ofreció a cooperar con las autoridades y accedió a llevar micro para conseguir pruebas que incriminaran a otros delincuentes de la ciudad.

UN DELINCUENTE REINSERTADO

En 2005 fue puesto en libertad condicional y dedicó el resto de su vida intentando mantener a los jóvenes de Baltimore lo más lejos posible de las garras de la droga y la delincuencia.

Durante su cautiverio, David Simon le remitía a prisión copias del periódico. A partir de entonces entablaron una relación más o menos estable que motivaría que Andrews fuera fichado como consultor en The Wire. Fue entonces cuando su historia, junto con la de otros asesinos y sicarios del narcotráfico, se convirtió en la inspiración para Omar, una suerte de Robin Hood en el complejo universo de The Wire.

Interpretado por Michael K. Williams, el asesino de la gabardina, el pañuelo en la cabeza y la recortada que aparecía en escena silbando A Hunting We Will Go es uno de los personajes más carísmáticos y recordados de la serie que emitió la HBO durante cinco temporadas.

Un hombre que, como Andrews, también se ganaba la vida asaltando a los traficantes y asesinándolos a sangre fría, pero que tenía su propio código moral que seguía a rajatabla: nunca dañar ni amenazar a nadie que estuviera fuera de «El Juego».

 

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Autor

Irene Perezagua

Ejecutiva de cuentas en Interprofit. Fue redactora de Periodista Digital entre 2011 y 2013

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