Ya han pasado cuarenta años de acero
pero tus ojos son siempre los mismos
superaron con creces los abismos
llevando aún añil aventurero.
Ya han pasado cuarenta años de acero
superando mudanzas y cinismos
incompatibles con esos grafismos
tu sonrisa denota lo sincero.
Lo que jamas se apaga ni se mengua
en un columpio helado impresionante
solicita que bailes un bolero.
Con tu corazón tu alma y con tu lengua
que estuvieron mimando lo importante
sosteniendo la vida con esmero.
José Pómez
