La danza que esclarece los esfuerzos.
En el corazón crecen los motivos
y como las palabras o lugares
se conocen hablando y en persona
tan suave era el destino al interior
que entre la yerba tierna de verdades
sonsacaba el sabor y los aromas.
En la cuenta menguante y regresiva
como si fueran flores atenuadas
cada día unos menos y tú sigues
contando vida cuando te la encuentras
quieta en el alma o bien sobre el monte
se huele el rumor de los malos humos.
El aire de las fábricas dormido
se desempolva atado entre las piedras
de las manos abiertas de pescadores
hasta el nido y el tronco y la vecina
y el riachuelo que fluye se unifican
formando desrengados por comunes.
José Pómez
