Las palabras se defienden
de una manera pequeña
se cazan frente a las puertas
donde todo se hace bien.
Dos ángeles que esperaban
silenciosa mayoría
tranquila frente a los bosques
sostienen cuna del tiempo.
Con las vigas en su sitio
y en la sombra los pilares
queda medido y contado
el retorno del nenúfar.
Cuánto te extraño en el brillo
y en los miembros más elásticos
del oído y del consuelo
madurando el sentimiento.
José Pómez
