Galería mamarracha
dijo que no lo sabía
desesperando el tranvía
y en el tengo que ir lo tacha.
Algún espejo trasero
advierte hartura y remacha
en el instante que hilacha
se olvida de todo obrero.
Va impregnando los ladrillos
de pasión y en retahíla
nace vive y se jubila
realizando mil cursillos.
Expuesta queda algarada
para el tránsito es la marcha
color de la remolacha
ya de pequeña adoptada.
Para volar volaría
con algún pretexto innato
totalmente sin olfato
el mal de la idolatría.
Caminando por las playas
igual que buscando empleo
improbable es el chequeo
y encontrar maduras bayas.
Despedida despedida
penúltima celebrada
de Santander a Granada
todavía muy dormida.
Ya listos para el encuentro
para ganar el aliento
y tumbar a ese elemento
al defender el sustento.
José Pómez
