Nadie dispone de latidos extras
para mí como tú los tienes siempre
tu piano y tu tambor y el corcel azul
de pronto se hacen nuevos con futuro
impregnados de miel y con tu esencia
de sonido distinto en cada mimo
y recién pulsado pita rápido
me encuentran porque quieres despertarme
sí me quieres ver para verme en pie
para que no me pierda con la escala.
José Pómez
