El confiado engrandece la confianza
como disculpa siente siente siempre
cogidos de las manos por parejas
se hace feliz al mundo más anónimo
en la calle encendida de los sueños.
El compás se repite se repite
decidido objetivo ya acatado
sin premeditar en la incertidumbre
se percibe y se añora consecuencia
en el lugar preciso de los ríos.
Con una imagen alta ya lo nombra
lo siente y lo transmite como siente
a veces en la frente con un beso
donde está ella se contempla el cielo
como fortalecido en reglamento.
Con unas manos y otras muchas manos
sin pertenencias presas entre los lodos
no es victoria ni es prensa ni destino
la ventaja aparente del traidor
se pierde en un segundo y sobresale.
Que salga fuera es poco hasta pedirlo
en el cauce del precio transportando
la historia que más duele es la que juega
que al final por más que se haya limpiado
no se quiere hablar de lo irresoluble.
José Pómez
