Lo sabes, poesía

José Pómez

No vino el desaliento.

No vino el desaliento

había incertidumbre

era llana la espera

diminutas las rutas

fueron perennes piedras

sobre las olas de otro

noble de uva y te cero.

Con sus manos conduce

y pliega los secretos

delante del destino

como engañadas sombras

los ojos te miraban

alumbrados por alma

emocionada en blanco.

En la vergüenza eterna

el espanto recubre

zurriburri velado

e invalida el jardín

primaveras y vientos

si existen portadoras

a la fuerza con fuerza.

José Pómez

http://pomez.es

503 Backend fetch failed

Error 503 Backend fetch failed

Backend fetch failed

Guru Meditation:

XID: 228655112


Varnish cache server

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído