El caso Koldo sacude la política y la obra pública española

La Audiencia Nacional cree probado que Cerdán impuso a Herrero como director de Carreteras, para poder amañar las obras públicas

Adjudicaciones millonarias de obra pública en favor de tres gigantes del sector, Acciona, Obras Públicas y Regadíos (OPR) y Levantina Ingeniería y Construcción (LIC)

Cerdán, Koldo, Herrero y Pardo de Vera (1)
Cerdán, Koldo, Herrero y Pardo de Vera. PD

¡Tela marinera!

El último auto de la Audiencia Nacional da un zarpazo de órdago a Santos Cerdán, que lleva 35 días en la cárcel y no sale de una y ya está metido en otra.

Según el documento, el exsecretario de Organización del PSOE, que hasta hace dos telediarios era el fiel escudero de Pedro Sánchez, lo urdía casi todo, incluidos los nombramientos en la Administración.

más poder del que presume un superhéroe de cómic. Y es que, agárrense, porque la Cerdán y su compinche Koldo habrían mangoneado a sus anchas para colocar a Javier Herrero como mandamás de Carreteras.

¿El objetivo? ¡Asegurarse el pastel de las obras públicas.

Y todo esto, ojo, no se cocinó en un fin de semana: se fraguó a la sombra del marido de Begoña, desde el minuto uno y durante años, con un montón de cómplices moviendo los hilos tanto en ministerios como en empresas de postín, como la que presidía la mismísima Pardo de Vera.

Menudo culebrón de enredos y favores, como revela en Libertad Digital el periodista Carlos Cuesta, quien ha tenido acceso al sumario.

En la España de agosto de 2025, cuando aún resuenan los ecos del último ciclo electoral y el país se asoma al abismo de la desafección política, la Justicia ha dado un golpe sobre la mesa.

El llamado «caso Koldo» ha pasado de ser un runrún en los pasillos a ocupar portadas y tertulias: Cerdán, hasta hace semanas uno de los pesos pesados del PSOE, habría maniobrado para colocar a Javier Herrero como director general de Carreteras con un propósito nada edificante: amañar adjudicaciones millonarias de obra pública en favor de tres gigantes del sector, Acciona, Obras Públicas y Regadíos (OPR) y Levantina Ingeniería y Construcción (LIC).

La trama no es nueva en la crónica negra de la política nacional, pero su sofisticación y alcance han dejado a propios y extraños con la boca abierta.

Según los informes policiales y judiciales conocidos en las últimas horas, Cerdán no actuó solo: junto a su inseparable Koldo García, tejió una red para favorecer a empresas amigas desde el mismísimo corazón del Ministerio de Transportes.

Cómo se gestó el engranaje: poder, nombramientos y favores

La llegada de Pedro Sánchez al poder en 2018 —y su posterior consolidación tras las elecciones de 2019— fue el pistoletazo de salida. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha documentado el “interés mostrado por Koldo y Santos Cerdán” para colocar a Herrero al frente de Carreteras, otorgándole “un puesto de mayor responsabilidad” clave para controlar los grandes contratos del Estado.

  • El propio Herrero, según mensajes intervenidos, admitía estar “enredando para intentar modificar el sistema de evaluación de futuras licitaciones. Para poder tener más control”, lo que requería “trabajarse a los interventores y abogados del Estado”.
  • La estrategia era sencilla pero eficaz: inflar las valoraciones técnicas asignadas a empresas predilectas, compensando cualquier carencia en la oferta económica para asegurar que se llevaban el contrato sin levantar sospechas flagrantes.

Así, no hacía falta manipular toda la mesa de contratación; bastaba con situar en puestos clave a personas dispuestas a “ayudar” con los informes técnicos.

El papel clave de Acciona, OPR y LIC

La investigación arroja luz sobre un modelo bien definido: pagos —a menudo disfrazados mediante facturas falsas o transferencias a sociedades pantalla— a cambio de adjudicaciones públicas. Lejos del mito empresarial victimista, las compañías implicadas habrían sido actores activos en una red donde todos ganaban… menos el contribuyente.

  • Acciona se llevó proyectos emblemáticos como los tirantes del Puente del Centenario en Sevilla gracias —según grabaciones— a las presiones directas de Herrero y el visto bueno político desde arriba.
  • OPR y LIC figuran igualmente en los expedientes más jugosos: desde obras ferroviarias hasta contratos millonarios repartidos por Andalucía, Galicia, Cataluña o Murcia.

De hecho, existen conversaciones donde se reconoce abiertamente que “acaban de concederle una obra” a LIC y que si le daban otra “iba a cantar”, pero aun así se buscaba encajar nuevas adjudicaciones sorteando controles internos.

Carlos Cuesta destapa las cifras: millones bajo sospecha

El periodista Carlos Cuesta, desde las páginas digitales más leídas estos días, ha puesto cifras concretas al escándalo: hablamos de decenas —si no cientos— de millones destinados a proyectos públicos que acabaron siempre en manos del mismo trío empresarial. Los datos publicados revelan cómo la mecánica era repetitiva:

  1. Se identificaba una licitación relevante.
  2. Se ajustaban criterios técnicos o económicos para beneficiar a los amigos.
  3. Se cubría todo con informes favorables realizados por técnicos afines o directamente implicados.
  4. A cambio, las empresas comprometían pagos sistemáticos (a veces en efectivo) o favores encubiertos bajo contratos simulados.

Esta “red de favores” funcionó como un reloj suizo durante años hasta que los pinchazos telefónicos y los registros domiciliarios acabaron por destaparla.

Implicaciones políticas: Ferraz tiembla

La onda expansiva ha alcanzado el corazón del PSOE. La dimisión fulminante de Cerdán como número tres socialista fue solo el principio: ahora enfrenta graves cargos por corrupción junto con otros protagonistas como Koldo García o el exministro Ábalos. El juez ve “indicios consistentes” de que tanto Herrero como la expresidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera, siguieron instrucciones políticas para asegurar las adjudicaciones amañadas.

El magistrado responsable no descarta medidas cautelares durísimas ni nuevos imputados entre altos cargos socialistas. La posibilidad realista es que buena parte del aparato político-económico ligado al Ministerio tenga que desfilar ante los tribunales.

Curiosidades y datos llamativos sobre el caso

  • En uno de los audios intervenidos, Koldo García advierte sobre Herrero: “Lo tiene que salvar cueste lo que cueste”, temiendo que si caía hablaría sin tapujos sobre todo lo ocurrido.
  • Las empresas implicadas llegaron a obtener adjudicaciones casi consecutivas por valor superior al millón de euros cada una en distintas comunidades autónomas.
  • Los pinchazos desvelaron reuniones discretas en bares donde supuestamente se realizaban entregas en efectivo o se pactaban futuras licitaciones.
  • La documentación judicial supera ya las 500 páginas; solo parte del material ha trascendido públicamente.
  • Entre las frases más repetidas en Ferraz estos días figura: “Va a contar lo que hay”. Y parece que lo hay… es mucho.

En definitiva, este caso demuestra una vez más que la política española nunca deja indiferente. Donde hay obra pública millonaria siempre hay quien intenta construir algo más que carreteras: un puente directo entre poder e intereses privados.

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