El presidente de Convivencia Cívica Catalana, Francisco Caja, alertó hoy del peligro de que el virtual nuevo presidente de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, a quien considera «un insensato», exija el concierto económico para esta comunidad y, en el actual contexto de crisis económica, haga España «ingobernable».
Caja comentó a Servimedia que el resultado de las elecciones catalanas celebradas ayer ha confirmado lo que se suponía e «insinúa claramente una alianza entre CiU y PP», que hará «la gobernabilidad muy difícil para España» si Mas pide el concierto y el presidente popular, Mariano Rajoy, «con las ganas de llegar al poder» que tiene, cede «lo que no se puede ceder» y rompe la igualdad entre los españoles.
También teme que el PP, «a pesar de las bravatas de Sanchez-Camacho, abandone toda resistencia en los temas identitarios» y permita que CiU, como ya ha anunciado, siga adelante con la inmersión y las multas lingüísticas».
En suma, el presidente de Convivencia Cívica Catalana estima que «los ciudadanos se han limitado a castigar al tripartito», en una «pequeña venganza que no conduce absolutamente a nada», y que por lo demás la situación política en Cataluña sigue «enquistada», con la abstención de siempre debido a que a los votantes del PSOE las elecciones autonómicas «les plantea el dilema de que aquí se vota nacionalismo o no nacionalismo, y se abstienen antes de falsificar sus preferencias públicas».
En opinión de Caja, los socialistas «no escarmentarán del batacazo» y «seguirán en la vía nacionalista imitando a los convergentes y perdiendo las elecciones». Para él, «esto está controlado por una cuantas familias, unas de CiU y otras del PSC», y «la aventura de los charnegos ha durado lo que un caramelo a la puerta de un colegio», debido a su «pacto contra natura con dos partidos soberanistas».
«INDOCUMENTADOS»
A este respecto, Caja desdeñó las opciones que para este electorado pudieran constituir Ciutadans («No se puede fundar un partido de intelectuales y después dejar la dirección en manos de tres indocumentados, que lo han arruinado en un tiempo muy corto», afirmó) o UPyD, de quien dijo que «ha llegado tarde y mal» y los ciudadanos «ni se han enterado» de que concurría a los comicios.
Convivencia Cívica tampoco da mucho recorrido a la aventura política del ex presidente del F. C. Barcelona, Joan Laporta, que le parece «un payaso» que «lo único que hará es agitación y demagogia», promoviendo la «locura insensata de la independencia de Cataluña, en la que evidentemente no están interesados los ciudadanos por mucho que Mas lo defienda con la boca pequeña». A su juicio, los nacionalistas siempre han preferido obtener privilegios amenazando con que, si no, «se van».
En esta tesitura, Caja lamentó que el PP y el PSOE siempre han cedido a este supuesto chantaje «en vez de ponerse de acuerdo para no depender del nacionalismo» y evitar que Cataluña siga «obstaculizando la marcha de España, hundiendo a España y hundiéndose a sí misma».
A nivel interno, denunció que Cataluña «cada vez es más inhabitable para el que no se arrodilla frente al nacionalismo» y no se somete a una «Cataluña oficial» que, a su juicio, está «construida sobre una gran mentira» y no se corresponde con la Cataluña real. La muestra palmaria de esta situación sería que TV3 no cambia de cuando gana Ciu a cuando gana el PSC. «No hay alternancia nunca», coligió.