Isabel Díaz Ayuso vuelve a marcar tendencia.
La presidenta de la Comunidad de Madrid no solo ha sabido reírse de manera elocuente e inteligente de la izquierda, sino que además ha conseguido que una legión importante de madrileños le haya sacado jugo a su ocurrencia del ‘me gusta la fruta’.
Así que ni cortos ni perezosos, los ciudadanos comenzaron a mandar masivamente cestas de frutas a la sede del Gobierno autonómico, en la Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol.
Y es que los madrileños compraron y aceptaron como lógica y normal la reacción de la presidenta madrileña tras tener que presenciar desde la tribuna de invitados del Congreso de los Diputados a Pedro Sánchez ahondando en la reiteración de acusar a su hermano de un caso de corrupción, ya archivado, a cuenta de la compra de mascarillas.
Ayuso, tal y como se pudo comprobar, dijo un claro «hijo de p…», que luego ella transformó en un ocurrente «me gusta la fruta».

Y como ella esperaba que al día siguiente, en la sesión plenaria de la Asamblea de Madrid del 16 de noviembre de 2023, la oposición iba a intentar sacar tajada del asunto, la mandataria fue con la lección perfectamente aprendida:
Cuando el socialista Juan Lobato afeó a Ayuso su frase, ella replicó que si ella insultara a la familia del portavoz del PSOE desde la tribuna de oradores de la Cámara autonómica, lo mínimo que esperaría que él dijera es «me gusta la fruta».
Y no menos calentita se fue la portavoz y líder de Más Madrid, Mónica García, a la que contestó con mucho humor y mucha ironía cuando la médico y madre se llevó las manos a la cabeza por la reacción de Ayuso en el hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo:
La señora Mónica García me dijo hace poco «mongola» y yo no dije nada porque entendí que dijo «me mola», el señor Padilla hace poco dijo «facha’ y yo entendí ‘qué pacha’». Querrán que yo a Pedro Sánchez le llame guapo, divino, maravilloso, pero es que resulta que el presidente del Gobierno dijo ayer que va a levantar un muro para fabricar dos Españas, una contra la otra. Si pretenden que alabe a Pedro Sánchez cuando está literalmente hundiendo a España, se equivocan. A mí, desde luego, me gusta la fruta.

