El Bloque Nacionalista de Galicia, BNG, Bueno Bonito y Barato, hace una política propia de la casta privilegida y con ineptitud manifiesta.
Cangas de Morrazo se encuentra en una encrucijada, con su pueblo sumido en el abandono y en una situación dramática, mientras la gestión de su regidora, Araceli Gestido, levanta serias dudas y acusaciones. La alcaldesa, que enfrenta una investigación por parte de la Fiscalía en el Juzgado de Cangas en el conocido caso de los «bicoins», parece haber encontrado tiempo para disfrutar de unas vacaciones pagadas por todos los contribuyentes cangueses, un viaje a Bruselas que, según sus críticos, no es más que un capricho a costa de un pueblo desatendido.
En un intento de desviar la atención de sus problemas judiciales y del evidente abandono que sufre el municipio, la alcaldesa Gestido ha intentado poner en valor una supuesta «actitud proactiva» del Concello en materia de vivienda. Habla de un registro de solares vacíos y de la solicitud de una subvención para rehabilitar viviendas en Nazaret. Sin embargo, estas declaraciones suenan huecas cuando la realidad de Cangas es la de un pueblo con problemas acuciantes de escasez de vivienda, fruto de una mala gestión y de la inacción.
Durante su intervención en unas jornadas organizadas por el grupo parlamentario Alianza Libre Europea (ALE), la señora Gestido representante del BNG, tuvo el descaro de advertir sobre la presión del turismo en el mercado inmobiliario local, lamentándose de la reducción de la oferta de alquiler permanente y de la expulsión de la población. Una crítica que resulta irónica, dado que su propia administración ha sido incapaz de articular soluciones efectivas a este problema que asfixia a los vecinos. Reclamar un aumento proporcional en los presupuestos para los concellos turísticos es una petición antigua y válida, pero que carece de credibilidad cuando se hace desde una alcaldía que parece más preocupada por el lucimiento personal de su máxima representante que por la implementación de políticas reales. Cabe recordar que esta propuesta ya fue planteada en su día por el fallecido alcalde Xosé Manuel Pazos, demostrando que la actual regidora no aporta nada nuevo, sino que recicla ideas sin la capacidad de llevarlas a cabo.
Por su parte, la eurodiputada Ana Miranda ha puesto el dedo en la llaga al urgir a la Xunta de Galicia a ejecutar los fondos europeos disponibles, de los cuales apenas se ha empleado un 2,5% en el periodo actual 2021-2027. La falta de planificación y voluntad política es evidente, y concellos como el de Cangas son los principales damnificados. Es inadmisible que existan fondos europeos sin ejecutar mientras los ayuntamientos tienen necesidades urgentes y proyectos preparados.
Las jornadas en Bruselas también enfatizaron la importancia de mantener el carácter público de la vivienda construida con fondos públicos, evitando su privatización, y la necesidad de garantizar contratos de alquiler estables y accesibles. Principios fundamentales que distan mucho de la realidad que viven los ciudadanos de Cangas bajo la actual administración.
La participación de la alcaldesa Araceli Gestido en estas jornadas, a pesar de sus problemas con la justicia, busca proyectar una imagen de compromiso con las políticas públicas. Sin embargo, la realidad es que mientras la alcaldesa viaja y se fotografía en Europa, la situación de abandono en Cangas es palpable. El BNG, partido al que pertenece la regidora, reafirma su «compromiso de traballar tanto a nivel local como europeo por unha política de vivenda que poña no centro ás persoas». Una declaración que choca frontalmente con la imagen de una alcaldesa que, investigada por la fiscalía y con el pueblo en el olvido, se permite unas «vacaciones» pagadas por los ciudadanos.
Lo más preocupante es la intención declarada de la alcaldesa Gestido de acudir «más veces a Europa» con los problemas de Cangas. Una afirmación que suena más a un pretexto para futuros viajes financiados por el erario público que a una verdadera voluntad de solucionar los graves problemas que aquejan a los vecinos de Cangas de Morrazo. El pueblo de Cangas merece una gestión transparente y efectiva, no una alcaldesa investigada por la fiscalía y que parece más interesada en sus viajes personales que en el bienestar de sus ciudadanos.
