Entrevista PD a la autora de 'Jacobo Alba, la vida de novela del padre de la duquesa de Alba'

[VÍDEO ENTREVISTA] Emilia Landaluce: «En El Mundo no ha habido reunión con capas negras donde hayamos firmado con sangre que vamos a acabar con la monarquía»

"Todos podemos, si nos lo proponemos llegar a robar como presidente del Gobierno, pero no podemos llegar a robar como jefe del Estado"

La periodista Emilia Landaluce se lanza a la ficción histórica con un personaje de novela, ‘Jacobo Alba’, el padre de la duquesa de Alba. Según la autora se trata de «un personaje importante de la historia de España y un hombre fascinante» del que aún no se había escrito nada, quizá «porque la singular personalidad de Cayetana de alguna forma ha ensombrecido la brillante trayectoria de su padre».

Jacobo Fitz-James Stuart, XVII duque de Alba, descendiente de un noble linaje y dueño de un extraordinario patrimonio, fue siempre fiel, como sus antepasados, a los reyes de España, a los que trató con familiaridad y no abandonó ni cuando partieron al exilio. Un ciudadano, monárquico de corazón y político por vocación que, para olvidar sus desengaños, viajó por todas las cortes de Europa, desde la de la reina Victoria a la de los últimos zares, emprendió arriesgados safaris y frecuentó los círculos sociales más refinados de una época en la que nobleza y honor parecían inseparables.

Un diplomático que, tras la muerte de su jovencísima esposa a causa de la tuberculosis, fue nombrado por Franco embajador en Londres; una ciudad asolada por la Segunda Guerra Mundial y hostil al régimen español, donde utilizó sus buenas relaciones con la familia real inglesa y su estrecha amistad con el primer ministro Winston Churchill, para lograr el favor de Gran Bretaña. Un padre viudo cuya verdadera pasión fue su única hija, Cayetana, una niña con la que compartió grandes momentos.

TITULARES MÁS RELEVANTES

El libro ha sacado varias ediciones
– Estoy sacando ya la tercera edición, empiezo a pensar que mis padres tienen más amigos de los que yo creía.

Formato novela

– He tenido que novelarlo, ha sido un trabajo bastante arduo y laborioso, he hecho muchas entrevistas a mucha gente, pero había cosas que no podía poner hasta que no tuviera documentada. Cada conversación que saco está sacado de algún dato documentado

Jimmy

– Me refiero al Duque del Alba como Jimmy porque así le llamaban en Inglaterra porque era James. Y a Totó no sé por qué le llamaban así. Yo me llamo Emilia pero en mi casa me llaman Kika porque a mi padre se le murió su perrita, que se llamaba Kika

El padre de…

– En el subtítulo pone ‘que es la vida del padre de la duquesa de Alba’ porque que es un criterio del marketing, yo trato de hablar lo menos posible de Cayetana. El Duque del Alba es bastantes cosas más que ‘el padre de la Duquesa de Alba’. Salvó muchas de las obras del Prado, se trajo intelectuales, el monumento a Bazán. De Cayetana suena más su vida personal que su mérito, que lo tiene: haber recuperado el Palacio de Liria.

¿Habló con la Duquesa de Alba?

– No he hablado con la Duquesa de Alba, porque ella sólo me iba a contar lo bueno. Aunque al final, tras hacer el libro me he acabado prendando del Duque del Alba, porque era un tío como tienen que ser los tíos, pero no hable con ella. Además ha tenido la mala suerte de que se ha caído. Espero que el Duque consorte pueda estar con ella y le lea el libro.

¿Le puede molestar a la Duquesa que diga que su padre estaba enamorado de la Reina?

– La Duquesa siempre ha dicho que no le hubiera importado que el Duque se hubiera casado con su madrina. Está hecho con delicadeza y sobre todo ellos… no creo que les moleste, ellos comprenderán que esto es una novela y yo tengo que comer. Si no pongo un poco de marcha…

En el libro se detalla la vinculación del Rey con el Golpe de Estado de Sanjurjo de 1932 y el de Franco de 1936

– Hay que tener en cuenta de que ahora está muy mal visto verte vinculado a la época de Franco, pero hay mucha gente y no sólo en la derecha, también hay mucha gente de la izquierda que estuvo vinculado con la época de Franco.

En algunas figuras tradicionales la fidelidad brilla por su ausencia

– Siempre ha habido una doble moral, y ahora todavía la hay. En España hay mucha gente que farda mucho de moralidad y luego, claro. (…)

¿Vería su libro sobre el Duque del Alba en formato película?
– A mí si me apoquinan yo encantada. Como si lo quiere hacer un serial para la radio o interpretar Rosa Benito y Amador en ‘Sálvame’.

El Duque del Alba tenía cualidades para ser presidente del Gobierno, pero nunca lo fue…

– Son los últimos momentos. Él tenía todas las cualidades. Lo que pasa siempre. Es lo que le pasa a Esperanza Aguirre, marquesa y grande de España, que siempre se le achaca. Pues en aquella época estaba muriéndose un mundo para nacer otro. Pero por muy bueno que fuera, era muy impopular hacer presidente del Gobierno al Duque de Alba.

En el libro sale reflejada la personalidad de Alfonso XIII

– Alfonso XIII fue un hombre mujeriego, Borbón hasta la médula. Con Alfonso XII ya había pasado, que también era un mujeriego impenitente, que tuvo una amante con dos hijos que quiso mantener y que luego la reina María Cristina les persiguió con saña y Fernando VII también e Isabel II…

Y ahora se podría actualizar con el jefe de Estado actual

– Sí. Pero a mí la vida privada de los reyes, mientras no repercuta en el gasto público pueden hacer lo que quieran. Igual que yo no puedo gastarme el dinero de mi empresa en contratar los servicios de un apuesto cubano.

Felipe

– El borbonismo de Alfonso XIII o Juan Carlos I no se lo veo al Príncipe Felipe, creo que él es más de Grecia. Le ha faltado un poco más de contacto con gente más de verdad. Siempre ha estado muy rodeado de un entorno. Pero ¿quién sabe? A ver si llega a ser Rey, que tal como están las cosas…

La cacería de Botsuana

– El Rey se fue a la cacería de elefantes, como se había ido muchas veces antes. (…) En esa época. El propio Roosevelt organizó un safari y se trajo todos los animales disecados. Los cazadores son buenos conservacionistas, porque les interesa. El cazador no se dedica a matar a Bambi únicamente.

Arias Salgado contó en PD que Suárez presentó su dimisión pensando que el Rey no se la aceptaría y lo hizo, usted relata algo parecido con Maura y Alfonso XIII…

– Maura era un personaje que era la gran esperanza, el último gran político de la Restauración. Tras su marcha los políticos perdieron peso. Se sintió abandonado por el Rey. Él hizo una cosa conforme a la ley, pero salió la campaña de los liberales contra él con el ‘Maura No’. El Rey, mientras le pasaba la mano por el lomo a todos los políticos liberales, con Romanones, con todos, pero a Maura le llamaba de usted.

Alfonso XIII se llevaba mejor con el Partido Liberal de Romanones y Moret que con el Partido Conservador de Maura y Juan Carlos I parece llevarse mejor con el PSOE que con el PP…

– El Rey Juan Carlos con Felipe González tenía una relación estupenda, y es bien sabido que con Aznar más frío. Quizá sea porque piensan ‘a la derecha les tenemos seguro pues hagamos la pelota a los otros’. Pero ahora hay una desafección de la derecha hacia la monarquía.

¿Está El Mundo contra el Rey?

– En nuestro caso es necesidad informativa. De momento no ha habido una reunión con capas negras en la que nos hayamos abierto un boquete en el dedo para firmar con sangre que vamos a acabar con la Monarquía.

Un día vemos artículos en ‘La Otra Crónica’ pidiendo su abdicación y al otro artículos de Pedro J. Ramírez apoyándole

– No sé. Yo siempre he escrito que Dña Letizia se ha hecho una septorrinoplastia en la nariz por motivos de salud. Así que me siento cortesana

¿Su opinión actual sobre la Monarquía?

– En este mundo en el que supone que hay oposiciones, meritocracia, por qué tiene que haber un puesto que esté vetado para todos, menos para una familia. Todos podemos llegar a ser, si nos lo proponemos, si somos serviles, si nos corrompemos lo suficiente, podemos ser presidente del Gobierno y robar como presidente del Gobierno, pero no podemos robar como jefe del Estado o mandar como jefe del Estado. Eso es un anacronismo en esta época. Los reyes están bien cuando había un total desconocimiento y eran intachables del todo. Ahora que sabemos que no se han mantenido muy fieles a la esencia de la Monarquía. (…)

En el caso Noos. Tiene que responder sólo Urdangarín y la infanta, ¿o también los de las administraciones públicas que les daban el dinero? O estos últimos eran tontos que daban dinero sin preguntar.

– Tienen que responder las administraciones públicas. Para ellos venía un tío diciendo que era de parte del rey y le daban (…). Es como si viene Claudia Schiffer y porque les enseñe la pierna y se queden prendado y le den 100.000 euros. Podrían dármelos a mí. Eso es lo injusto de la monarquía. Si nosotros imprimimos un informe del rincón del vago, no nos va a pagar el consejo de turno de 100.000 euros.

Ante el juez, todos son tontos. Al final los tontos no son ellos, somos nosotros, que se nos queda cara de tontos al conocer eso. Luego se pasean con cochazos, helicópteros y edificios en Nueva York, como Jaume Matas.

Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído