LAS CLOACAS POLICIALES Y LOS DETRITUS JUDICIALES

Baltasar Garzón, expulsado de la carrera judicial por prevaricador, arremete contra el juez Marchena

El antiguo 'novio' de3 la ministra de Justicia, que llamaba maricón a Grande-Marlaska, salta en auxilio de los golpistas catalanes

Baltasar Garzón, expulsado de la carrera judicial por prevaricador, arremete contra el juez Marchena
Baltasar Garezón y el juez Manuel Marchena. EP

Tendría que hacérselo mirar, porque aparece reiteradamente y no precisamente muy lucido en las grabaciones del comisario Villarejo y arrasta como un fardo la condición de ‘ex-novio’ de la antigua fiscal Dolores Delgado, la actual ministra de Justicia de Pedro Sánchez, que tildaba literalmente de ‘maricón’ a Grande-Marlaska, en sus comilonas con jefes policiales ahora en entredicho por corrupción y cosas peores (Baltasar Garzón se pasea por Catalunya Radio para lloriquear por los golpistas presos).

El exjuez Baltasar Garzón, expulsado de la carrera judicial por prevaricador, se ha posicionado a favor de los políticos presos catalanes y ha arremetido contra el presidente de la sala de Tribunal Supremo que les juzga, Manuel Marchena, casi unánimemente aplaudido por la templanza con que viene dirigiendo las sesiones del juicio desde su comienzo (Cambalache judicial en laSexta: Ferreras pone como referencia de la independencia judicial… ¡a un prevaricador como Baltasar Garzón!).

Pese a eso, el también dirigente político cercano al PSOE y Podemos e impulsor junto a Gaspar Llamazares de la plataforma Actúa, ha salido en tromba contra el magistrado, poniendo en duda de manera sorprendente su manera de dirigir la sala y saliendo en auxilio de los procesados y, aún más, de la propia respuesta judicial al golpe constitucional protagonizado por ellos (La ministra Delgado, la del ‘Marlaska maricón’ y el ex juez Garzón comparten comida ‘romántica’).

«Quizá está interactuando demasiado tratando de reconducir a unos límites» las declaraciones de los testigos en el juicio que, en su opinión, «en algunos casos no serían exactamente los adecuados» y «pueden ser problemáticos» de cara a un recurso (El Gobierno Sánchez dice que lo de ‘Marlaska maricón’ de la ministra Delgado fue como «ciudadana particular»).

En una entrevista con Europa Press al hilo del lanzamiento de su último libro, ‘No a la impunidad. Jurisdicción universal, la última esperanza de las víctimas‘, Garzón se refería así a decisiones de Marchena como restringir la temática del interrogatorio de un testigo a la que haya planteado la parte que ha propuesto su comparecencia.

«Limitar las declaraciones de los testigos o la posibilidad de que las defensas los interroguen una vez que un testigo, sea cualquiera la parte que lo propuso, ya forma parte del acervo procesal, no creo que sea una buena medida, sobre todo de cara a ulteriores reclamaciones o recursos».

Entiende que esos límites pueden no ser «exactamente los adecuados» y no parece «una buena medida de cara a ulteriores reclamaciones o recursos».

«Todo lo que sea dar pábulo a que ha habido limitaciones en el ejercicio del derecho de defensa puede ser problemático».

Con el procés

Para rematar esas tesis, Garzón también criticó con dureza la réplica judicial a la declaración unilateral de independencia, sembrando dudas sobre la politización de la Justicia española.

«La judicialización del ‘procés’ ha sido un error y no tenía por qué haberse producido» y si bien esto «no quiere decir que no haya hechos delictivos que perseguir», él no cree que se hayan dado ni los de rebelión ni los de sedición que sostienen las acusaciones y cree que se comprobará «al final del camino».

«La torpeza política de algunos y el cinismo de otros ha producido esta situación y judicializarlo fue desde mi punto de vista, el peor error que se produjo. Quien tomase esa decisión no creo que imaginase las consecuencia que se iban a producir y las interpretaciones jurídicas que se están haciendo sobre la violencia va a ser muy difícil que se consoliden. Cuando una cosa cuesta tanto trabajo explicarla y comprenderla sin entrañas, es que no está bien».

En todo caso, asegura que la Justicia en España es independiente -«lo cual no quiere decir que no haya jueces dependientes, como hay malos médicos o malos arquitectos»-, y que «no es verdad que haya politización», pero «judicializar ese hecho en toda su extensión» le parece erróneo y mantener al grueso de los acusados en prisión provisional «carente de justificación jurídica».

Opina además que todos los problemas que están subyacentes en este tema, van a volver a la mesa a partir de la convocatoria electoral.

«El Parlamento Europeo se va a pronunciar, las instituciones europeas se tienen que pronunciar, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea probablemente también va a tener que pronunciarse y el Tribunal de Estrasburgo seguro que también. Hemos generalizado un problema que nunca debería haber trascendido las fronteras españolas».

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Autor

Manuel Trujillo

Periodista apasionado por todo lo que le rodea es, informativamente, un todoterreno

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