Laureano Benítez Grande-Caballero: «Entrevista al científico chileno Douglas Pollock (1): Verdades incómodas sobre las mentiras del cambio climático»

Laureano Benítez Grande-Caballero: "Entrevista al científico chileno Douglas Pollock (1): Verdades incómodas sobre las mentiras del cambio climático"

Estos días se está celebrando en Madrid la cumbre climática COP25, un hito más en el
adoctrinamiento de las mentiras del cambio climático debido a la acción del hombre.
Aunque su ideología catastrofista dice estar avalada por un abrumador consenso
científico, en los foros especializados es cada vez mayor el clamor contra las falsedades
de este mandamiento de la agenda globalista, promocionado por las mismas instancias
mundialistas que lobotomizan a la población mundial en los postulados del pensamiento
globalista.

Uno de los foros disidentes más importantes contra las mentiras del cambio climático
es el «Instituto Heartland», para el cual «la hipocresía del cambio climático de la
izquierda tiene como objetivo la imposición de sus agendas políticas globalistas». Este
foro crítico organizó el pasado día 3 un acto «contracumbre» en Madrid, desarrollando
un foro paralelo al del COP25 con el fin de denunciar sus falsedades, dando como
resultado la grabación de un vídeo que puede verse aquí:

Entre las personalidades que intervinieron como ponentes destaca la figura de Douglas
Pollock, ingeniero industrial chileno especializado en el cambio climático, un verdadero
experto habitual en los foros disidentes del cambio climático, cuyas entrevistas se
pueden ver fácilmente en las redes sociales, a quien entrevistamos a continuación:

¿Qué es lo que persigue realmente la COP25?

R: La COP25, así como todas las COP, para mí significan la fiesta anual de la
burocracia global de la izquierda que se financia con los dineros de los demás.
¿Qué persiguen o a qué aspiran en cada una? A concluir dónde y cuándo será la
próxima COP. Jamás ha servido para algo más.

Desde su profesión de científico, ¿qué le llevó a interesarse por el estudio del
supuesto cambio climático?

R: Fue casual. Cuando vino Al Gore a Chile el año 2007, me convertí en un
creyente de la ideología del calentamiento global causado por el hombre. Sin
embargo, siempre me quedó una duda que no la resolvería sino hasta seis años
después, cuando volví a ver su documental «An Inconvenient Truth» («Una
verdad incómoda»). La duda se trataba de Arquímedes y su principio: los mares
no subirían de nivel aunque se derritiese todo el hielo del polo norte. En adelante
fui introduciéndome en las físicas y matemáticas, en la glaciología, geología,
astronomía, historia, química, electrónica, biología, entre otras disciplinas sobre
este tema y en dónde, paralelamente, fui descubriendo a grandes científicos que
habían ya investigado ello en profundidad. Ellos han sido mis instructores y a
quienes les estaré siempre agradecido. Hoy ya he conocido personalmente a
muchos de ellos.

¿Ha recibido usted presiones o amenazas de algún tipo por el desempeño de su
labor de disidencia contra los postulados del cambio climático?

R: No aún. Tampoco tengo miedo pues estoy respaldado y protegido por la
verdad que me entrega la ciencia, los hechos, las leyes de las físicas y
matemáticas y por Dios.

Últimamente se viene hablando de que el mundo está bajo una «emergencia
climática». Desde que se empezó a hablar de la crisis del clima en los años 70, ¿nos
puede resumir brevemente la historia de este movimiento que pregona un desastre
planetario debido a la destructiva acción humana sobre el clima?

R: Permítame aclarar algo: los términos “emergencia y crisis” se acuñaron hacia
la COP24 en Katowice, Polonia el 2018. Desde los 70, se ha pasado por los
siguientes términos catastrofistas: enfriamiento global, calentamiento global,

cambio climático, disrupción climática global, clima extremo y emergencia
climática global. La historia del calentamiento global tuvo un origen
—genuinamente científico— el año 1957, cuando Roger Revelle de la
Universidad de California en San Diego comenzó a estudiar el posible efecto de
los GEI ―Gases de Efecto Invernadero―en un calentamiento global en un
futuro lejano. Por motivos políticos largos de explicar, Revelle renunció y
terminó haciendo clases de demografía en Harvard en donde el joven Al Gore,
estudiante de Leyes, fue su alumno. Revelle, aunque ajeno a su cátedra, nunca
dejó de hablar de su teoría, la cual cautivaría a Gore quien, luego comenzar su
carrera política en la cámara de Representantes, daría inicio a los primeros
subsidios estatales a ONG’s y universidades para el estudio del “man-made-
global-warming”. Luego, como senador, ello se incrementaría, llegando a su tope
como Vicepresidente de EEUU en la era Clinton. En algún momento durante los
80 (de lo que no existen registros), la ONU se interesó en el éxito que Gore
estaba teniendo en EEUU y decidió llevar la alarma a una escala planetaria. Así
es como el IPCC ―Panel Intergubernamental Contra el Cambio Climático― de
la ONU se constituyó el año 1988.

Usted ha declarado en muchas ocasiones que hablar del «cambio climático» es un
pleonasmo, equivalente a decir que «la nieve es blanca», porque el clima, por su
misma naturaleza, está siempre cambiando. ¿Cuáles han sido los cambios
climáticos más significativos que se han producido en los tiempos históricos, y qué
consecuencias han tenido para el género humano?

R: Distingamos los cambios climáticos históricos a aquellos que han incidido en
la especie humana, es decir, en los últimos 10.000 años, incluida la Edad de
Piedra. En ese periodo, llamado el Holoceno o periodo post glacial, han ocurrido
aumentos de la temperatura (calentamientos globales) mucho mayores al
pequeño entibiamiento actual, tanto en intensidad como en duración. Hacia atrás
en el tiempo, se cuentan los de la Edad Media al que se le llamó el «Óptimo
Climático», pues favoreció enormemente a la humanidad (Europa) en su
agricultura, prosperidad e infraestructura. En ese periodo se construyeron las
catedrales y castillos más grandes y hermosos que subsisten hasta ahora, incluida
la catedral de Notre Dame de París. En aquellos siglos (950–1350 DC) se
producía vino en el norte de Inglaterra y los vikingos colonizaron Groenlandia
por más de 100 años, hasta que llegó el frío de la llamada «Mini Era de Hielo» y
que duró 500 años (hasta 1850), trayendo como regalo la peste bubónica del siglo
XIV, como suele ocurrir al inicio de un periodo de enfriamiento global. Luego
está el periodo Romano. Más atrás en el tiempo, el del fin de la Era Minoica y
dos más en pleno holoceno (7 y 8 mil años atrás). El 95% del tiempo en los
últimos 10 mil años, la Tierra ha estado más calurosa que en la actualidad, y los
calentamientos pasados fueron TODOS mayores que el actual. El 5%
corresponde al terrible periodo de la «Mini Era de Hielo». Como es fácil de
comprender, en todos ellos la incidencia humana ha sido nula.

Después de 1850 ha habido tres calentamientos globales: 1860-1880; 1910-1940;
1975-1996. Eso es todo y, desde 1996, el aumento de la temperatura global de la
baja tropósfera prácticamente se detuvo hasta hoy día. Los primeros dos
periodos, la ONU no puede explicarlos con su ideología pues el CO2 no
comenzó a subir sino a partir de 1950, pudiendo sólo culpar al tercero de la
acción humana.

(CONTINUARÁ)

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