Rafael López Charques: «Objetivo camuflado»

Rafael López Charques: "Objetivo camuflado"

Muchos españoles nos preguntamos qué está pasando en este país. Si los políticos de verdad quieren el bien de los ciudadanos, ¿es tan difícil que se pongan de acuerdo?

Según la RAE, un bien es “la realidad que posee un valor positivo y por ello es estimable” y también “el que beneficia a todos los ciudadanos”. Dadas estas definiciones, es difícil entender racionalmente lo que ocurre aquí. Si unos pretenden y nos ofrecen una cosa, y otros lo contrario, la deducción lógica es que algunos no buscan lo que realmente más beneficia a toda la población.

Lo anterior nos autoriza a afirmar que la mayoría lo que ansían es lo que les interesa a ellos y a sus secuaces. Que nos mienten descaradamente y solamente van detrás de un objetivo que mantienen camuflado. ¿Por qué obran así? Porque se temen que la mayor parte de la gente no estaría de acuerdo, pero están convencidos de que una vez que lo logren, si ello ocurre, aceptarían los hechos consumados. Este proceder es consecuencia de que consideran a los ciudadanos como muñecos que pueden manejar con su palabrería. El problema puede surgir si se equivocan en esta última apreciación, y todo puede ocurrir, como enseña la historia.

La situación está que arde. Los presupuestos se han prorrogado cuatro veces en cinco años. El salario mínimo y las pensiones congeladas. Ya se anuncia que el principal golpista encarcelado saldrá para Semana Santa, después de que parece ser que la Abogacía General del Estado, ha sido presionada por el no gobierno, hasta el extremo de que algunos de sus miembros se han quejado, aclarando que no son la Abogacía del partido.

Por cierto, aprovechamos la ocasión para dar la razón a aquel magistrado del Supremo, que hace algunos años afirmó que en España la justicia solo era para los “roba gallinas”. Una muestra es que el golpista al que nos referimos dispone de despacho, móvil e internet sin control, libertad para recibir visitas sin horario, etc. ¿Es eso compatible con que la justicia sea igual para todos?

El gobierno del “cum fraude” había prometido la estabilidad presupuestaria y el control de las cuentas públicas, pero la deuda pública ha subido en más de cien millones de euros al día desde que el citado descansa en La Moncloa.

En las negociaciones con los separatistas, mejor dicho, en las súplicas que hacen a los mismos, el interino ha cambiado su discurso, pasando de exigirles negociar “dentro de la Constitución”, a aceptar negociar “dentro de los principios democráticos”. ¿Cuál es la razón? ¿Nuestra Carta Magna no es democrática?
Estamos pasando de recoger en los estatutos de las comunidades que el límite de consultar a los ciudadanos es el artículo 149.1.32 de la Constitución, a ignorar olímpicamente este tope.
Dadas las circunstancias, lo único bueno que ha hecho el interino es renunciar a su discurso de final de año, así nos ahorrará el oír mentiras.

La conclusión que sacamos es que “cum fraude” se dedica a vivir su cómoda vida, y con tal de continuar así, está negociando todo, y todo es todo, con los que depende para ello. La clave es que izquierdistas, nazi separatistas, sucesores de etarras, etc. quieren una república, convertir al país en una república de taifas, donde cada uno sea el “amado líder” de su rincón. Este es el objetivo camuflado del frente populismo, que el interino comparte con tal de seguir en el sillón.

A la mayoría nos da igual monarquía o república, siempre haya verdadera justicia y el pueblo (todo el pueblo), eleve su nivel de vida, desapareciendo las desigualdades.

No obstante advertimos que la república que ellos tratan de imponer, es una república frente populista, de la que aquí tenemos un triste recuerdo.

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