Rafael López Charques: «Pan y circo»

Rafael López Charques: "Pan y circo"

Dice la historia que una de las máximas que tenían muy presente los emperadores romanos al gobernar, era que al pueblo había que darle “pan y circo”.

Aunque han pasado dos milenios, dicha sentencia tiene plena vigencia en nuestro país. El actual desgobierno la tiene muy presente y la sigue.

Ciertamente si nos atenemos a la situación, sobre la primera parte del dicho tenemos dudas razonables. Según diversos informes y las advertencias de Bruselas, estamos en una fase de desaceleración económica; si bien no podemos decir que literalmente, por lo de ahora, que peligre el pan, si es cierto que peligran empleos y también la renta disponible de las familias, pues la elevación del techo de gasto habrá que financiarlo de algún modo, y la experiencia nos dice que de una forma u otra, acaba pagando el ciudadano.

Sobre lo que no tenemos duda alguna es en que nos ofrecen continuamente espectáculos circenses, en forma de anuncios de cosas que van a hacer. Estamos convencidos de que su verdadero objetivo es mantener a la gente ocupada, calentarles la cabeza con temas llamativos, para que no se preocupen de lo que tiene verdadero interés y trascendencia para ellos.

La primera cuestión básica, de vida o muerte, fue trasladar un cadáver de hace más de cuarenta años. Como apuntamos en su día, creemos que fue una maniobra que les salió mal. Creyeron que los fachas iban a salir a la calle a protestar, lo que les permitiría justificar sus políticas, pero nadie dijo nada, ni caso.

Ahora están con el tema del endurecimiento de la Ley de Memoria Histórica, cuestión ciertamente urgentísima. La Constitución garantiza la libertad de expresión, a ello se están agarrando un par de individuos a los que van a juzgar estos días por ciertos comentarios, pero resulta que se quiere que si alguien opina (y hablamos desde una posición estrictamente objetiva) que el régimen anterior creó una red de pantanos que fue básica para el desarrollo del país, se irá a la cárcel por apología de un régimen dictatorial. ¿Dónde está la libertad ideológica garantizada en la Carta Magna?

Paradójicamente hacer propaganda y alabar a totalitarismos de izquierda, a un personaje que ha sido el mayor asesino de la historia, a etarras con las manos manchadas de sangre se hace y podrá seguir haciéndose sin ningún peligro, ¿lo entienden?

Opinamos que el objetivo de todo este tinglado que pretenden instaurar es darle circo al pueblo. Que se preocupe y esté pendiente de temas estúpidos y no de los asuntos verdaderamente graves que ocurren en el país.

Es grave que una alcaldesa y diputada incite a los catalanes a no hablar en castellano a personas que no parezcan catalanas. Mínimo, de educación cero.

Es grave que un ministro coloque como consejero de Renfe, a una persona cuyo mérito ha sido ser su chofer y guardaespaldas, aunque de ferrocarriles ni idea.

Es ignorancia supina que se celebre el aniversario de la I República con la bandera de la II. También puede ser fanatismo, pues la propia a exhibir sería una bicolor, y eso es impensable. Solución, se cambia la historia y listo.

Es antiético nombrar delegado del gobierno a una persona investigada por corrupción y malversación de fondos. Espérense a que lo juzguen y si es inocente nómbrelo.

Los ejemplos que hemos puesto, y muchos más que podríamos añadir, es lo que nos lleva a pensar que para distraer a los ciudadanos, para que no nos ocupemos de ellos y vivamos felices (¿), montan un circo anunciando medidas que saben atraerán la atención de la gente, y mientras tanto lo que verdaderamente importa queda diluido entre otras noticias. ¡Viva el circo!

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