“El político piensa en la próxima elección; el estadista, en la próxima generación” Otto Von Bismarck, estadista y político alemán artífice de la unificación alemana
“Hay que arrimar el hombro” Pedro, esta es una frase por ti repetida en diversas ocasiones para afrontar el reto de la crisis. Para ti arrimar el hombro es subirte el sueldo de ti mismo y tus ministros un 4%. Para mí y para muchos ciudadanos es una indecencia que muestra a las claras tu desprecio por los ciudadanos a los que dices ayudar.
Tengo 80 años, Pedro. Me gané mi pensión trabajando durante 46 años y cotizando los mismos años. Con mi trabajo unido a los de todos los de mi generación levantamos a España, esa España que tú llevas años queriendo romper. Tú tendrás una pensión muchísimo más elevada que la mía sin haber aportado a España y la sociedad ni la centésima parte de lo que nosotros – los de mi generación – aportamos. Tú me vas a elevar mi pensión en un 8,5%, no porque tú consideres que es de justicia hacerlo, sino porque con esta subida arañarás votos buscando tu reelección en 2023. Tú estás queriendo eternizarte en el poder a costa de dar limosnas a los ciudadanos actuales de España, mientras hipotecas a los ciudadanos futuros de España.
No, no te voy a votar ni voy a votar en las municipales y autonómicas a ese PSOE pervertido que lleva tu vitola, una vitola que huele a ansia bárbara de poder al precio que sea. No me vale que mi pensión la subas el 8,5% cuando con esta subida y todas las migajas populistas, rácanas y engañosas estás hipotecando el futuro de mis hijos y de mis nietos. Ya, ya sé que muchos pensionistas, muchas madres, muchos parados, muchos estúpidos se abrazaran a las limosnas perversas que figuran en los presupuestos que servirán tan solo para que tú, en tu escalada de manipulación a los ciudadanos, arañes unos cuantos votos; para luego dar paso al hambre; porque esas tramposas ayudas son eso, pan para hoy y hambre para mañana. Alguien dijo que un hombre de Estado es el que piensa en las nuevas generaciones, no en las nuevas elecciones. No eres tú ese hombre de Estado, tú eres un simple mortal de profesión político que ha encontrado en esa profesión la manera de vivir opíparamente importándole un pimiento España y los españoles. No te voy a votar porque con mi voto estaría ahogando el futuro de mis hijos y de mis nietos. No lo haré a pesar de ese 8,5% de subida que no me hace ni más pobre ni más rico, sino más estúpido por creer que los problemas de hoy de los ciudadanos y sus problemas futuros se arreglan tirando los huesos del banquete que tú y tus ministros os metéis, a los ciudadanos como el perro que espera bajo la mesa. No te voy a votar porque tú no haces nada gratis ni por los demás, lo haces con un coste a futuros para los ciudadanos y un beneficio inmediato para ti. No eres de fiar y si, todavía hay millones de ciudadanos que confían en ti, es porque no se han parado a pensar que los utilizas indecentemente para lograr tus objetivos y que son la sustancia de la que tú te vales para mantenerte en el poder, objetivo único que ocupa toda tu mente. Si algún ciudadano cree todavía en ti es, porque vive de la mamandurria sanchista o porque es un estúpido de manual.
Como te he dicho, tengo 80 años y digo lo que el monje: “para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro”. Y yo me cago en esa cáfila de políticos, que no en hombres de Estado, que desde hace años y para desgracia de todos, gobiernan – si es que a eso que hacen se le puede llamar gobernar – esta Europa de la decadencia y la degradación, en los gobiernos de cada uno de los países que la conforman y de sus presidentes que, como tú, tienen como objetivo en sus vidas mantenerse en el poder, aunque para ello hundan el país que gobiernan. Pero también he de decir que me cago en los ciudadanos idiotizados por un progreso falso y por los terminales con pantallita y botoncitos que dominan sus mentes y con los cuales tú y todos los demás presidentes de todos los países de esta Europa carente de valores, los manipuláis obscenamente.
No te voy a votar Pedro, y si gobiernas en España a partir de 2023, me importará una mierda y estaré orgulloso de que lo haces sin mí voto. Estoy de vuelta, al cabo de la calle, y con mi vida resuelta gracias a mi trabajo desde que tenía 28 años, y siempre he sido libre porque nunca he debido nada a nadie. No pertenezco ni he pertenecido a ningún partido ni político ni cultural ni de nada. No soy gregario. No vendo mí voto por nada, por muy valioso que sea ese nada, mucho menos por las míseras migajas que tú esparces a los ciudadanos que, en postura de sumisión perruna bajo la mesa de tu banquete, esperan el hueso que tú les tiras.
MAROGA
