Los Políticos con cuerpo de sapo,
Por ejemplo el Pujol, Iceta y Torra,
Si, por su oficio, cuando entran al trapo,
No oyen ¡qué se vayan a la porra!,
Peor, pues lo que oyen no es viruta,
Ni músicas que les causen modorra,
Porque la gente a veces es muy bruta,
Y le da rienda suelta a la sin hueso,
Lo mismo en Cataluña que en Calcuta;
Y es que los Políticos con exceso
De carnes, salvo honrosas excepciones,
Suelen tener muy escaso el seso;
Los tres ejemplos no son ficciones,
Son humanidades puras y duras,
Con dientes a veces y otras, mamones;
Cum laude en todas las asignaturas
Para llevar a su lagar el vino,
Van donde las uvas están maduras;
De hinojos o decúbitu supino,
Le rinden al dueño de la bodega
Todo honor humano y divino;
Y ¡mira por donde!, ahora nos llega,
Entregado a estos mismos afanes,
Y apacentado en la misma vega,
Con el cuerpo de sapo de estos trúhanes,
Y el seso igual al de los gusanos,
Pero con idénticos ademanes,
Babeando por los mismos secanos
De la Política, el Amo del CIS,
El muy Ilustre y Orondo Tezanos,
A decirnos … ¡dónde hemos de hacer pis!.

