Antonio Sánchez

Gibraltar frente al Brexit

Gibraltar frente al Brexit
El Peñón de Gibraltar. EP

Hace ya muchos años, Francisco Franco, con cierto desconocimiento propio de su condición militarista y con visionaria torpeza, afirmaba que Gibraltar caería como una fruta madura. Craso error, conocía poco a los ingleses.
En una reciente tertulia de televisión en nuestro país, se pedía a los telespectadores que se pronunciaran sobre si Gibraltar debía ser o no español. Más de un 45% contestó negativamente, lo que a la postre significa que el tema gibraltareño importa más bien poco a los ciudadanos de a pie.

Va siendo hora que el Gobierno español, gobierne quien gobierne, asimile, y actúe en consecuencia inteligentemente, el trasfondo de la política exterior británica.

La diplomacia inglesa, al mejor estilo de la vaticana, es sobria, muestra aparentemente la cara amable de la cordialidad, pero se mueve siempre tenebrosamente para alcanzar sus objetivos. Viene a ser como son las casas inglesas: limpias y brillantes por fuera, poco aseadas por dentro.

Ni Gibraltar irrita el patriotismo británico, ni sacude el español. Sí es irrealizable que España ahora intente pactar la cosoberanía de la Roca, puesto que sus 30.000 habitantes, en este momento, no nos quieren ni en pintura y, en parte, no les falta razón, por cuanto la seguridad que hasta ahora les ha proporcionado el Reino Unido, España no lesha podido garantizar.

En la mejor tradición inglesa, Theresa May, nos dirá que la política de su país no cambiará un ápice respecto a Gibraltar en tanto en cuanto no cuente con el consentimiento expreso de los gibraltareños. En definitiva, se pone el parche antes de que salga la herida. No es que no quiera negociar con España, es que para su Gobierno prima antes los derechos humanos de los del Peñón que cualquier otro pacto con el muy respetado Reino de España. ¿Y quién la puede contradecir ante tan apabullante argumento?.

Ahora bien, consumado el Brexit, ¿continuarán los gibraltareños pensando lo mismo?.

Así las cosas, nuestro país sigue enviando diariamente a más de 10.000 trabajadores a laborar en la Roca. En estas circunstancias, ¿podemos solicitar compartir el todo con la parte que te está dando el alimento?.

España tiene que ser realista. Deber saber que con Gibraltar nos separa una Verja, no una Frontera, que el Brexit es una apuesta británica de unos caducos y nostálgicos jubilados, que aun se creen portadores de la antorcha imperial, en contra del parecer de la fresca juventud del Reino Unido, y que es importante para nuestro país negociar de tu a tu cuando aseguremos que los españoles no tengan que entrar a trabajar en el Peñón.

España, junto a Alemania, Francia e Italia, deben aprovechar el Brexit para asentar su poderío unido a sus propios intereses, que son los de la UE, de la misma forma que lo han hecho los ingleses durante toda su vida.

También Gibraltar tendrá que pagar el Brexit, no como moneda de cambio, sino por mantener la ciudadanía británica. No se puede estar en misa y repicando.

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