Análisis

VIctor Entrialgo: «Cualquiera puede ser cualquier cosa»

VIctor Entrialgo: "Cualquiera puede ser cualquier cosa"
Víctor Entrialgo de Castro, abogado y escritor. PD

Llega esa edad en la que arrancado el romanticismo politico a fuerza de desengaños llega uno a la conclusión de que la politica es estrictamente el arte de alcanzar y conservar el poder. Acabamos de asistir con la moción de censura de Pedro Sanchez a un ejemplo paradigmático.

Que lo demás no importa. Y no es verdad. Cuando se trata del poder es muy importante tener en cuenta cómo se alcanza o cómo se conserva. Y en ese aspecto fundamental para una sociedad libre no vale todo. Si el poder se alcanza contraviniendo a la mayoría y juntando a 27 pequeñas minorías para lograr desalojar al Gobierno, más tarde o más temprano el pueblo manifestará su rechazo con su clamor de elecciones, sobre manera si quien ha alcanzado el poder amenaza con negárselas o retrasárselas.

Ante las negativas para ser ministro, Pedro Sanchez ha acabado por buscar escudos más allá de la tierra, en la galaxia, en la justicia universal y en la farándula.

No son ministros, son iconos para la campaña electoral que es el propósito de Sanchez al presentar la moción de censura. No librar a España de la corrupción ni solucionar el tema más grave de una nación que es la amenaza ya cumplida de secesión, sino tratar de mejorar los penosos resultados electorales cosechados por Pedro Sanchez para el PSOE. Y entre tanto unos cuantos golpes de efecto y adornos electoralistas

Pero nadie cree que en unos meses se puedan hacer políticas, abordar el tema catalán, el más importante y olvidado mientras Pedro Sanchez entretiene, dispersa y debilita al pais mientras los golpistas van preparando sus huestes para hacer lo mismo. Prepararse para las elecciones y hacerlas coincidir con el juicio para lograr mejorar los resultados independentistas sirviéndose de los elementos emocionales del momento.

No hay tiempo para un gobierno de gestos, de 11 ministras, cuando es la libertad lo que hay que garantizar para garantizar la igualdad, no las cuotas ni los brindis al sol con personas que no han trabajado nunca fuera de la política. No hay tiempo para un Gobierno de cuatro ministros más que el anterior cuando está obligado a convocar elecciones anticipadas y dar la palabra a los españoles y no a la parte frankestein de su apoyo parlamentario, que no han sido elegidos Mientras unas nóminas sustituyan a otras, en España cualquiera puede ser cualquier cosa. Pero no como el sueño americano, sino para ser utilizado por otros para vestir una ambición y una traición.

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