Los delitos fiscales están en auge. Cada vez más empresas y profesionales se enfrentan a investigaciones por parte de la Agencia Tributaria que terminan judicializadas, a veces por simples errores contables o criterios discutibles. En este contexto, la preparación técnica y la antelación estratégica son determinantes para evitar males mayores.
Hace unos meses, en Barcelona, la Agencia Tributaria abrió inspección a un empresario dedicado al mundo de las criptomonedas. En el curso de varios ejercicios fiscales, había deducido como gastos de empresa vehículos de alta gama como Lamborghinis, Maseratis o SUVs de lujo, alegando que formaban parte de su estrategia de marketing y presencia pública.
El problema surgió cuando la Inspección consideró que esos gastos no tenían un vínculo suficientemente claro con la actividad económica de la empresa. Al ser considerados gastos no deducibles, se recalcularon tanto el Impuesto de Sociedades como el IRPF del administrador, y se situaron los importes en el umbral del delito fiscal.
En ese momento, y antes de que se dedujera testimonio al juzgado, contrató los servicios de los abogados expertos en penal económico Ospina Abogados, quienes decidieron rápidamente para evitar que se realizase apertura de causa penal contra su cliente, por lo que emprendieron una negociación con la Agencia Tributaria planteando un reconocimiento de la defraudación y un plan de pagos a medio plazo.
“EVITAR EL PROCESO PENAL SUELE SER MEJOR QUE AFRONTARLO”
“No hay estrategia penal que funcione si no se actúa a tiempo. En derecho tributario, llegar antes lo es todo”, refirió Juan Gonzalo Ospina, abogado penalista, quien actuó acompañado por su socio, y ex fiscal de la Audiencia Nacional, Juan Antonio García Jabaloy. Para Jabaloy, “la línea entre lo tributario y lo penal es cada vez más delgada. Y conocer dónde está ese límite es la clave de una buena defensa”.
UN EX FISCAL QUE CONOCE BIEN EL SISTEMA
Con una amplia experiencia en la lucha contra el fraude fiscal desde ambos lados —como fiscal y como abogado— Jabaloy se ha consolidado como el mejor abogado penalista en delitos fiscales de España. Su conocimiento técnico, su visión estratégica y su habilidad para anticiparse a las actuaciones de la administración lo convierten en una pieza clave en cualquier procedimiento de esta naturaleza.
En un momento donde los fraudes fiscales, el uso abusivo de sociedades instrumentales, las criptomonedas o los gastos ficticios están en el punto de mira, tener al mejor equipo penalista especializado en delitos económicos se convierte en una inversión en libertad y tranquilidad.
García Jabaloy también ha sido un firme defensor de la importancia de los programas de cumplimiento (compliance) en las personas jurídicas, señalando que una empresa puede quedar exenta de responsabilidad penal por delitos fiscales si cuenta con un programa de cumplimiento efectivo o si articula bien su defensa desde el primer minuto.
Su enfoque estratégico, profundo conocimiento técnico y capacidad para manejar casos complejos han consolidado su reputación como uno de los abogados penalistas más destacados en el ámbito económico y transnacional en España.
