Estamos en Marte pero hay gente que aún no se ha enterado porque las televisiones, que están a otra cosa, no retransmitieron el alunizaje.
¿Donde se fue a vivir la gente normal?
Estamos rodeados de friquis.
Enciendes la televisión para pasar a Poirot y aparecen cadenas, para tirar de la que quieras, que están pidiendo a gritos el boicot y el apagón con representantes no autorizados supongo del lobby Lgtbi más chonis y locas del coño dando una opinión que no han formado sobre la civilización occidental más comisarios de partido y ex altos cargos sin categoría personal alguna que se prestan a rebozarse en el barro.
En la radio, chonis desconocidas se dan a conocer hablando a todas horas de parejas aún más desconocidas para retroalimentarse y de paso alimentar las peores defectos de nuestra idiosincrasia que tiene cosas buenas, individualismo, solidaridad, etc..
¿Qué país va a salir de ahí? Pues esta ordinariez rampante que renuncia a la forma y se cree que su opinión sin formar vale lo mismo que la de un premio nobel, una masa traída y subvencionado con boe y alpiste para conformar la rebelión de las masas en la que vivimos a favor del poder que ve usted en la calle estimado lector, ciudadano de una especie en extinción que usa la cortesía para hacer un mundo mejor y dice hola, por favor y adiós.
Porque las telebasuras, aparte las redes sociales, son junto a la vulgaridad esencial del Sanchismo responsables directos de éste estercolero de exhibicionismo ordinario, grotesco, infantil irresponsable y narcisista, en el que vivimos inmersos con personal sin posibilidad de reciclar.
El sindicalero separatista de Belmonte recien llegado de lucir el afuegaelpitu en cualquier playa nudista, sin tiempo para disfrazarse, saca el foulard que usa por estética gay sindical, no por palestina, y con la chanel, la reina de la sintaxis comunista te lo juro por snoopy que toda la vida lo que quiso es ser pija, tonta hasta almorzar y luego todo el día, como su empalagoso subalterno impostando la voz, llegados de las vacaciones después de pasar por la tienda de modas de la terminal de los sondeos, dicen que van a ir ellos a romper relaciones con Israel.
La farsante de Ferrol del caudillo vuelve al colegio de donde nunca debió salir sin aprobar ¿Pero usted qué quiere, disminuir horas de trabajo de los trabajadores para que usted, campeona de las atrevidas, de la desvergüenza, del deporte nacional de exhibición de carencias, paseando su principio de Peter como si fuera un caniche, siga chupando del bote para seguir usurpando una representación que no le corresponde y lo paguen los autónomos ahogados por los impuestos sin que ustedes, para propiciar eso, al menos los bajen? ¿Y lo pretenden usted chanel y el de foulard que no han trabajado en la puta vida?
Estamos en Marte, pero a esta país para aprender urbanidad, no dar voces en los sitios públicos, hablar bajo en los restaurantes y vestirse conforme el lugar y ocasión en este momento le vendría bien, no un cambio político sino una excursión por Europa que algunos hacen y se ve no aprenden, una invasión romana que en algunos sitios quedó pendiente o un invasión extraterrestre.
