Que el tiempo nunca fue nuestro, ni ilimitado

Aquella generación

El tiempo siempre fue prestado. Tiempo que, a la salida, había que devolver

Amor, la generación de la Vespa y la Lambreta
Amor, la generación de la Vespa y la Lambreta. PD

Dedicado a todos aquellos que, conscientes del valor del tiempo, supieron exprimir juntos, hasta el último minuto de sus vidas.

Aquella generación que me vio nacer, y que un día, por romanticismo, ilusamente quise hacer mía, pero no llegué.

Aquella generación, que quiso y supo envejecer juntos, consciente del valor de los años, tal vez por vislumbrar lo que yo nunca merecí llegar a ver: “Que el tiempo nunca fue nuestro, ni ilimitado. El tiempo siempre fue prestado. Tiempo que, a la salida, había que devolver.”

Y así, lentamente, fueron desapareciendo los últimos amantes, aquellos que descubrieron que el amor no entiende de papeles, ni la pasión de edad; y, que el amor puede ser santo, aún sin pasar por el altar.

 

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Autor

Antonio Gil-Terrón Puchades

Antonio Gil-Terrón Puchades (Valencia 1954), poeta, articulista, y ensayista. En la década de los 90 fue columnista de opinión del diario LEVANTE, el periódico LAS PROVINCIAS, y crítico literario de la revista NIGHT. En 1994 le fue concedido el 1º Premio Nacional de Prensa Escrita “Círculo Ahumada”. Ha sido presidente durante más de diez años de la emisora “Inter Valencia Radio 97.7 FM”, y del grupo multimedia de la revista Economía 3. Tiene publicados ocho libros, y ha colaborado en seis. Actualmente escribe en Periodista Digital.

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