La historia, aunque salvando las diferencias, se repite

Rubalcaba se enreda en el mismo error táctico que le hizo perder las elecciones a Rajoy en 2008

Ha elegido el mejor camino para perder -o no recuperar más bien- el voto del centro, que es el que da y quita elecciones

Rubalcaba se enreda en el mismo error táctico que le hizo perder las elecciones a Rajoy en 2008
Alfredo Pérez Rubalcaba. PS

El PSOE ha apostado por «la oposición indiscriminada». Soraya Sáenz de Santamaría esta semana definía así –de indiscriminada– la labor de la oposición. Vamos: que no distingue entre personas y cosas.

Era todo un reproche a Alfredo Pérez Rubalcaba. La vicepresidenta, claro, habla desde la mayoría absoluta; el secretario general socialista se mueve desde la necesidad, también acelerado por sus propias huestes.

Los mecanismos políticos actúan de muy distinta manera sobre la opinión pública, algo que pocas veces tienen en cuenta los partidos.

El PSOE cree que con acosar a Mariano Rajoy va a aumentar en las preferencias del españolito de a pie. Cierto que la oposición, la mayoría de las veces, es estar a la que salta y darle al Gobierno en cuanto se pueda: «Leña al mono que es de goma». Pero la apuesta tiene sus riesgos.

Por un lado, si se extrema en su crítica, más bien en sus maneras, puede seguir perdiendo votos por el centro que es la clave para ganar elecciones en nuestro país. Sólo deben recordar lo que ocurrió al socialismo en el año 2000, dirigido por Joaquín Almunia, de la mano del comunista Francisco Frutos, cuando puso en bandeja a José María Aznar la mayoría absoluta.

El mismo error, hacer una oposición «indiscriminada», cometió el PP tras perder el poder en 2004. Y con Eduardo Zaplana dirigiendo la oposición parlamentaria y Ángel Acebes a los mandos del partido Rajoy fue conducido al matadero electoral de 2008.

Por otro, los mensajes negativos, si no se escogen adecuadamente, pueden volverse en contra como un bumerán. Ahora el ariete del PSOE es el «caso Bárcenas». Caña al PP en alianza con algunas televisiones y periódicos.

Aunque jugando por esa zona del campo los populares se cargan de razones con los ERE de Andalucía. En definitiva lo único que se consigue es dividir a la opinión pública y que las cosas se queden como están. Eso sí, extendiendo en el camino la idea de que todos los políticos son iguales.

En Ferraz, apuntan algunas fuentes socialistas, falta sosiego, planificación y reflexión en su oposición. Por eso, sólo la portavoz parlamentaria, Soraya Rodríguez, creyendo cumplir al pie de la letra con su tarea, es capaz de mezclar sin más el ataque de un grupo de ultraderecha contra la librería Blanquerna durante la celebración de la Diada con un supuesto compadreo con el franquismo de dirigentes populares y, de ahí, desempolvar las fosas comunes de la Guerra Civil. ¡Y todavía falta media legislatura!

Para saber lo que de verdad piensan sus compañeros de este tipo de oposición «indiscriminada» bastaría con haber asistido a la discreta cena que José Bono, Emiliano García-Page mantuvieron hace algunas semanas en un restaurante toledano con José Luis Rodríguez Zapatero. Pregunten, pregunten.

Más fácil aún. Sobra con prestar atención a los movimientos de Patxi López, deseoso de pelear por la Secretaría General del PSOE, previo pacto con Eduardo Madina, que en los últimos meses ha viajado sin hacer demasiado ruido por España para dar conferencias en agrupaciones. Y qué decir de la sonora salida a escena pública del ex ministro José Luis Corcuera estos días.

De ahí que Rubalcaba busque aplazar hasta el final de los tiempos la imprescindible renovación interna y use para tratar de mantenerse armas tan viejas como nuestra propia democracia.

Con España centrada en la salida de la crisis económica, aparentemente cercana, y abierto en canal el debate territorial, el PSOE de Rubalcaba demasiadas veces da la impresión de que pesa más el ansia de desalojar como sea a Rajoy de La Moncloa que construir una alternativa coherente y estable, preocupada por los verdaderos problemas de los españoles. Y así le va.

 

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído