El Comité de dirección de la fecha clave de 21 de febrero de 2022 en el Partido Popular tuvo que ser de lo más intenso. No era para menos.
Cortaron al mediodía y siguieron por la tarde. La comida tuvo que ser lo peor. Con las cartas ya puestas sobre la mesa y los primeros codazos en la sala de reuniones de alta alcurnia en la sede de Génova. Pablo Casado estaba y sigue estando contra las cuerdas. Solo salvó el día sin convocar el congreso extraordinario para elegir nuevo líder nacional antes de la fecha del ordinario, en julio. Pero el que es un milagro que siga en su cargo de secretario general una jornada más es Teodoro García Egea.
Todos los barones regionales del PP y buena parte de diputados y senadores le apuntaron a Pablo Casado la cabeza de su buen amigo y fiel escudero -aunque poco acertado- para ganar algo de tiempo, contentar al personal con el sacrificio y poder ganar algunos puntos de todos los perdidos. Pero no procedió Casado y no dimitió el propio Egea. Esto es política, ¡qué se iban a creer!
Teodoro se atrinchera

La periodista Lucía Méndez publica este 22 de febrero de 2022 en el diario El Mundo las palabras textuales de García Egea en un momento tan complicado y de ahí, probablemente, el exabrupto:
«El secretario general, Teodoro García Egea, lo ha venido diciendo en las últimas horas. «No dimito porque no me sale de las pelotas, si quieren algo, aquí les espero, que reúnan los apoyos para forzar un Congreso extraordinario. Al presidente Pablo Casado lo eligieron los militantes en unas primarias. No puede ser removido por un golpe palaciego, ni por unos manifestantes que cercan la sede».»
Explica Méndez que «el Comité de Dirección de todos los lunes ha sido, en realidad, un escenario de atrezo para el lucimiento del presidente y el secretario general. Ayer dejó de serlo para convertirse en el tribunal que tenía la encomienda de juzgarlos e inhabilitarlos».
El modus operandi de Casado
Dice la periodista de El Mundo que Casado no hizo en esta ocasión nada que no hubiera hecho en sus cuatro años de presidencia: siempre ‘pasó’ de los barones, nunca hizo caso a los consejos de quien sabía más que él.
En el partido protestaban, todo a la vez que Isabel Díaz Ayuso seguía apretando en sus declaraciones de primera hora («Esto no puede salir gratis») y que en Periodista Digital contábamos cómo prácticamente Feijóo está montando una comitiva para entrar en Madrid -también físicamente-.
«No puede ser, repetían los dirigentes del partido. No pueden resistir. No pueden enrocarse. Matarán al PP. No pueden ser tan irresponsables. Poder, podían. Y lo están haciendo. Tienen el poder orgánico, la suficiente temeridad juvenil y, sobre todo, el ejemplo de Pedro Sánchez. La épica de la resistencia ha impregnado la política española hasta extremos insospechados. Todo el mundo se cree capaz de morir y después resucitar conduciendo un Peugeot por España, o manejando los hilos que aún le quedan desde Génova, 13. Manual de Resistencia».

