Mañana martes 26 y miércoles 27 de julio, el Patio Central de Conde Duque acogerá en Veranos de la Villa FIQ (¡Despierta!), la apuesta más reciente del Groupe Acrobatique de Tánger. Cerca de una quincena de jóvenes talentos de la acrobacia tradicional, las danzas urbanas, el break-dance, el freestyle football, el videoarte, la música electrónica…. presentan este espectáculo que pone al día la tradición acrobática marroquí.
¿Cómo combinan todas estas especialidades acrobáticas?
Al sonido de los scratchs del conocido pinchadiscos DJ DINO y rodeados por el mundo visual de Hassan Hajjaj, un conocido artista y fotógrafo a quien se conoce como el Andy Warhol marroquí y que es autor de un imaginario visual totalmente pop y ampliamente colorista.

Es la apuesta más reciente del Groupe Acrobatique de Tánger
Un colectivo nacido en 2003 gracias a una mujer, Sanae El Kamouni, que se empeñó en llevar las acrobacias, una de las grandes muestras de la cultura popular marroquí, al lenguaje contemporáneo. Para conseguirlo, ha invitado a dirigir los espectáculos de la compañía a algunos de los directores más prestigiosos de la escena europea actual, entre los cuales están el francés Aurélien Bory o los suizos Zimmermann & de Perrot. Hemos visto ejemplos de su trabajo en el Grec 2008 (Taoub), 2010 (Chouf Ouchouf), 2013 (Azimut) y 2017 (Halka). Esta combinación de tradición y creación contemporánea tiene ahora continuidad con Maroussia Diaz Verbèke, una acróbata de cuerda, directora de escena y especialista en circo que ha creado varios espectáculos: el último de ellos nació en Brasil y se titula Circus Remix. Ella se define a sí misma como circógrafa, un neologismo que alude a la puesta en escena propia de las artes del circo.

El espectáculo será
Además, una buena oportunidad para conocer el universo visual de Hassan Hajjaj, autor de las escenografías y los vestuarios que veremos en FIQ y que mezcla el color más explosivo con elementos de la cultura tradicional, en una alianza entre pop y kitsch llena de humor, que pone a dialogar épocas distintas y es capaz de convertir estampas tradicionales de Marruecos en unas imágenes tan potentes que hacen pensar en la más pop y moderna de las capitales occidentales.
