El sector oleícola recordará la campaña 2025-2026 como el momento en que Picualia dio un golpe de efecto. La cooperativa de Bailén (Jaén) celebró el décimo aniversario de su icónico «Primer Día de Cosecha» por todo lo alto. Y lo hizo rompiendo su propia tradición: por primera vez, no lanzó un solo aceite, sino dos.
En octubre del año pasado, Picualia presentó una edición doble y limitada de sus AOVEs tempranos. La colección estuvo compuesta por un monovarietal Picual, el emblema de la casa, y como gran novedad, un monovarietal Arbequina .

Ambos aceites, recolectados en óptimo estado de maduración y molturados en frío, compartieron un nexo común: un homenaje a la Batalla de Bailén de 1808 . Con esta edición, la almazara no solo celebraba una década de excelencia, sino que reivindicaba la historia local como seña de identidad.
Dos miradas de una misma tierra
El presidente de Picualia, Gabriel J. Alonso, explicó entonces que la elección de las dos variedades buscaba reflejar la doble cara de la historia. Por un lado, la Picual, con su característico amargor y picante, representa la fortaleza y la resistencia de las tropas españolas. Por otro, la Arbequina, más suave y elegante en boca, aporta una visión contemporánea y sofisticada del triunfo .
“Cumplir diez años con ‘Primer Día de Cosecha’ es reafirmar nuestro compromiso con la calidad y el orgullo por lo nuestro”, señaló Alonso durante los actos de presentación.

El arte de contar una batalla
Si los aceites fueron el alma de esta edición, las botellas fueron su memoria. El artista jiennense Diego Ortega Alonso, colaborador de Picualia desde los inicios, volvió a encargarse del diseño de las etiquetas, convirtiendo cada envase en un fragmento de historia pictórica .
Para la variedad Picual, Ortega reinterpretó el cuadro «La abdicación de Napoleón en Fontainebleau» de Paul Delaroche. En la imagen, un Napoleón abatido sostiene un cántaro de aceite bailenense, un símbolo de la victoria local frente al poderoso imperio francés.
En la etiqueta de la Arbequina, la escena es muy distinta. Se inspiró en el encuentro entre los generales Castaños y Dupont tras la contienda, donde el pan y el aceite fueron protagonistas de un momento de reconciliación .

Una puesta de largo de altura
La presentación oficial de esta edición histórica tuvo lugar el 10 de diciembre de 2025 en el Espacio DIIR de Madrid . La cita no fue una presentación al uso. Los asistentes disfrutaron de una cata sensorial donde los AOVEs se armonizaron con música en directo.
El violinista Manuel Urios Hernández puso la banda sonora: la Arbequina se maridó con los Aires Bohemios de Sarasate, mientras que la Picual sonó al ritmo del Concierto para violín en Re Mayor de Chaikovski . La experiencia gastronómica corrió a cargo del restaurante Aureum, el primer restaurante de España ubicado dentro de una almazara, que llevó los sabores de Jaén hasta la capital.

Disponibilidad y legado
Aunque el acto central fue en Madrid, los aceites estuvieron disponibles desde finales de octubre en la tienda online de Picualia y en establecimientos gourmet . La producción fue limitada: la cooperativa envasó unas 40.000 botellas durante el mes de noviembre, convirtiendo esta colección en una pieza de coleccionista para los amantes del AOVE .
Con esta décima edición, Picualia ha vuelto a demostrar que entiende el aceite de oliva virgen extra no solo como un alimento, sino como un vehículo de cultura. Un producto que, como la historia de Bailén, merece ser recordado.