El caso es que vivimos con el pie en el acelerador. Producción, tendencias, consumo… todo va demasiado rápido. En medio de ese ruido, la artesanía no aparece como un refugio antiguo o nostálgico, sino como una forma distinta de entender el valor de las cosas. Ese es el punto de partida de Impronta, que vuelve a Madrid los días 30 y 31 de mayo.
Lo hace en el Palacio de Santa Bárbara (calle Hortaleza 87) y con un formato que busca parar el reloj. Aquí no se trata solo de comprar, sino de entender qué hay detrás de cada pieza.
25 creadores y un eje común: el tiempo lento
Durante dos días, el festival reunirá a cerca de 25 artesanos y creadores. Trabajan disciplinas muy distintas: la madera (talla y torneado), la cerámica, el textil, la marquetería, el bordado, la joyería o las fragancias. Pero todas sus piezas comparten una misma lógica. En estos oficios, el tiempo no se optimiza: se incorpora al resultado.
Esta edición convierte ese tiempo en el tema central. Impronta ha invitado a los participantes a mirar sus procesos desde esta perspectiva.
Desde esas horas invisibles que no se ven, hasta técnicas que requieren años de aprendizaje. También hay objetos pensados para durar o para ser reparados.

Charlas, talleres y una instalación muy especial
El festival no es solo una exposición. Es una experiencia abierta. El público podrá apuntarse a talleres (hay propuestas sobre flor, collage o bordado), recorrer los stands o simplemente charlar con los artesanos. La idea es hablar sin prisas sobre materiales, técnicas y tiempos de trabajo.
Una de las grandes novedades de esta edición es Tablescapes. Se trata de una instalación colectiva comisariada por Natalia Ortega, fundadora de WornStudio. Plantea una lectura contemporánea de la mesa como espacio narrativo, alejándose del stand individual. Es un formato habitual en citas internacionales como la Milan Design Week o Collectible Brussels, pero todavía es raro verlo por aquí.
Además, el recorrido incluye una intervención del pintor Carles Belda Román. Sus obras dialogan con las piezas artesanales y abren una conversación entre el arte y el oficio.

El contexto y la mirada de sus fundadoras
Tras varias ediciones con muy buena acogida (miles de visitantes en la última convocatoria), Impronta sigue afinando su formato. Se centra en el proceso, el contexto y la relación directa entre quien hace y quien mira.
«Frente a la producción acelerada, la artesanía trabaja con otros ritmos. El tiempo no es un límite, es lo que da sentido a las piezas», comenta Silvia María Mor, fundadora del festival.
«En un contexto donde todo es rápido y reemplazable, la artesanía introduce otra lógica. No es nostalgia, es una manera distinta de hacer y de consumir», añade Paola Grant, co-fundadora.

Datos prácticos
Lugar: Palacio de Santa Bárbara, C/ Hortaleza 87, 28004 Madrid.
Fechas: 30 y 31 de mayo de 2026.
Horario: Sábado de 12:00 a 20:00 y Domingo de 11:00 a 21:00.
Precio: Entrada libre.
Web: www.improntartesana.com
Redes: @improntafestival
