El inversor que convierte pisos vacíos en hogares: la revolución silenciosa de Diego Moya
Hay algo que no encaja en este país. Por un lado, más de tres millones de viviendas vacías. Por otro, jóvenes que no encuentran un alquiler que no se coma medio sueldo. Y en medio, un mercado que no termina de arrancar. Diego Moya lleva años mirando esa contradicción. Y en lugar de esperar a que los políticos la resuelvan, ha decidido actuar. Su modelo es sencillo sobre el papel: comprar edificios abandonados o en ruina, rehabilitarlos y ponerlos en el mercado de alquiler. Pero la ejecución tiene algo de artesanía. No compra cualquier cosa. Busca esos proyectos que quedaron paralizados ...