Aznar no tiene la culpa

Para ponernos en contexto: Aznar hizo mal muchas cosas, la peor de todas la que ha dado lugar al gobierno miserable que sufrimos. Si hubiera cumplido sus promesas y hubiera devuelto la independencia a los jueces nos habríamos ahorrado muchos bochornos y, por supuesto, el espectáculo diario que nos ofrecen el Felón y su santa esposa. He puesto ‘santa’ siguiendo la costumbre, porque ya sabe todo el mundo que Begoña santa no es.

Estábamos aquí porque este gobierno, que no se entera de nada, pero mete las narices en todo ha dado en acusarlo de ser el responsable de la opinión, o actitud, de cinco magistrados, con lo cual el Felón ha ofendido a todos, a los cinco magistrados en primer lugar, a todos los ciudadanos decentes y también a Aznar, que no sé porqué ha contestado. Es una acusación tonta, sin base alguna, que hubiera muerto por propia inercia. No creo que ninguno de los magistrados se haya molestado en defenderse. Aznarín disfruta siendo protagonista y respondiendo a quienes acusan falsamente y sin dar más datos. ¡Pobre!

El problema principal de España ahora mismo es que no hay un modo legal de echar al gobierno, y esa es posible que sea la única certeza que maneja el presidente, y le siguen todos sus votantes, sin pensar en nada más que en impedir el triunfo de la derecha. Muchos de esos votantes superan de largo en talento al Felón. También hay dos o tres ministros mucho más inteligentes que él, pero el uso del cerebro humano es discrecional, o sea que cada cual hace lo que quiere con él. Y lo que hacen todos esos no es preocuparse por encontrar la verdad, sino manipular una y otra vez, mentir y exagerar. Y en esta tesitura han pillado a nuestro Aznarín, al que algunas cosas le salieron bien, pero en otros casos hizo un daño descomunal.

Esos libros míos

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Vicente Torres

Vicente Torres es Coautor de '1978. El año en que España cambió de piel' y autor de 'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades' y 'Yo estoy loco', 'Diario de un escritor naíf', 'El Parotet y otros asuntos' y '2016. Año bisiesto'. He participado en los libros 'Tus colores son los míos', 'Enrique Senís-Oliver' y 'Palabras para Ashraf'.

Lo más leído