Efecto llamada extraordinario
La motivación de Sánchez es hacer el mal y si de paso le toca algo mucho mejor para él. Es decir, no puede pensar en hacer el bien porque no está en sus cabales. Por algún motivo, que tampoco será muy difícil de deducir para quienes conozcan a sus familiares, los dos hermanos no tienen confianza en sí mismos, lo cual ponen de manifiesto en sus tratos sociales. Esta circunstancia es la que hace que se desenvuelvan con trampas. Faltaba otro caballo y lo repetiré también: el PSOE lo apoya todo, porque fue refundado así por Felipe González. Entonces estamos ...