Sesión Golfa

Juan Carrasco de las Heras

Cien años de perdón: gustito

La película de Daniel Calparsoro apela con astucia a ese refrán de «quien roba a un ladrón…» para meterse en el bolsillo la buena disposición de un público harto de estar harto del día a día de su entorno social y deseoso de un buen rato de entretenimiento-ficción. Realizador de inclusiones habituales por el género de acción, Calparsoro pone con oficio y dedicación sobre la mesa una puesta en escena que nos sitúa en la sucursal de un banco en Valencia justo antes de que entre una banda de atracadores no muy preocupados por la ausencia de discreción. La cinta aprovecha la coyuntura económico-política para que unos delincuentes que por principio natural deberían causarnos rechazo, se conviertan por obra y magia del cine en los cómplices del gustito del espectador cuando asiste al golpe que dan los protagonistas a la entidad y a alguno de sus tan ilustres como golfos clientes.

Detrás de dicho golpe hay un grupo de argentinos y un español, el «gallego» (Luis Tosar, más gallego, imposible), que tiene sus más y sus menos con los detalles del plan que oculta «el Uruguayo», cerebro de la operación interpretado notablemente por el actor Rodrigo de la Serna. Exceptuando lo inquietante que desprende la actuación de este último, el resto del plantel no destaca en especial, pero realizan un trabajo efectivo y aportan credibilidad a sus personajes.

La trama nos reserva dificultades inesperadas que se encuentran los integrantes de la banda, a la vez que nos va desvelando paulatinamente algunos elementos ocultos que contribuyen a la tensión y el interés general. Uno de ellos es el factor institucional, «sorprendentemente» manchado por los lodazales de las cloacas del chanchullo, vertiente esta que es la que nos coloca en el tablero los personajes implacables de Raúl Arévalo y José Coronado. Ni que decir tiene que el escenario elegido resulta que ni pintado para hacer un justo guiño a la ciudad que aún vive atónita la dureza del rostro de sus gobernantes.

Si bien resulta fresca y no anda escasa de giros inesperados, la obra no brilla por su originalidad, pero sí por su osadía; finalmente el cine español se sacude complejos y recibe con gran naturalidad un voto de confianza en forma de presupuesto para hacer cine de este tipo. Se me ocurren infinidad de trabajos del mismo corte realizados en Estados Unidos en los últimos años con peor resultado que este. Cien años de perdón no es solo un título con mucho gancho y un ejercicio de venganza ilusoria por parte del ciudadano medio que no llega a fin de mes, es también una ingeniosa película de puro entretenimiento bien rodada que no anda reñida con un resultado que alcanza altas cotas de calidad. Una alternativa de ocio que resulta bastante segura, pero recuerden: «Realizado por especialistas, no repetir en casa».

Dirección: Daniel Calparsoro. País: España. Año: 2015. Duración: 96 min. Género: Thriller/policial/atracos. Intérpretes: Luis Tosar, Rodrigo de la Serna, Raúl Arévalo, José Coronado, Marian Álvarez, Patricia Vico, Joaquín Furriel, Luciano Cáceres, Luis Callejo, Joaquín Climent. Guión: Jorge Guerricaechevarría. Música: Julio de la Rosa. Fotografía: Josu Inchaustegui. Estreno en España: 4 Marzo 2016.

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Juan Carrasco

Éste homínido ceutí es crítico de cine desde hace años en el diario El Faro de Ceuta, así como responsable del espacio cinematográfico y de opinión "Fila 7" en la web www.ceuta.com y colaborador en la emisora de radio Onda 0 con su sección semanal "El Cine en la Onda".

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