Los odiosos ocho: mala gente
Ocho es el número fetiche que nos coloca en el disparadero nuevamente y nunca mejor dicho a Quentin Tarantino, puesto que además de la obviedad del título de la cinta, se encarga de recordarnos que se trata de su octava película. Rodada en una denostada, genial y virtuosa Panavisión en 70mm que aporta grandes panorámicas preciosistas