Los documentos que acreditan el tejemaneje para 'levantarse' una parcela

La certificación del fraude inmobiliario de Cruz

Casimiro Curbelo, un notario y un banquero, cómplices necesarios del mangoneo 'legal'

La certificación del fraude inmobiliario de Cruz
Julio Cruz y Casimiro Curbelo.

¿Se acuerdan de la compra con engaños que Julio Cruz, diputado regional del PSOE por La Gomera, realizó para quedarse con una propiedad que, inicialmente, iba a quedar partida en dos por la necesidad teórica de hacer pasar por medio de la finca una calle? Pues bien, el relato que hace algunas semanas contaba en Canarias 8 el letrado Alonso Trujillo viene a complementarse hoy con los documentos acreditativos de este fraude de ley.

La historia, aunque ya reproducida en su integridad hace unas semanas, no tiene desperdicio y, a modo de resumen, aquí van algunos de los puntos más sobresalientes que ayudan a comprender la globalidad de una trama muy turbia.

La película de los hechos arranca en 1986. El entonces alcalde de San Sebastián de La Gomera, Casimiro Curbelo, le comunica oficiosamente a un vecino de la capital, Manuel Hernández Conrado, que su parcela estaba afectada por el Plan Municipal de Ordenación Urbana, plan que estaba en redacción y contemplaba y preveía el paso de una vía pública por la parcela. En esta fecha, Curbelo cumplía condena de inhabilitación como alcalde por la comisión de dos delitos de detención ilegal, en teoría. Digo en teoría, porque en realidad el cumplimiento de la condena se burló y fue una farsa.

Desiderio Santos, conocedor porque se lo dice su amigo Curbelo, el alcalde, de la vicisitud que afecta a la parcela de los hijos de don Manuel, le propone a éste su compra, conociendo la división en que va a quedar. Desiderio era el director del Banco de Bilbao en San Sebastián.

Desiderio y don Manuel eran viejos conocidos, se podría decir que en un tiempo fueron vecinos. Desiderio, de Las Rosas; don Manuel, de La Palmita. Por la edad, Desiderio podría ser hijo de don Manuel. En una capital pequeña, el cargo en un banco local puede ser una privilegiada atalaya para otear la situación económica de los demás. ¿Para qué iban a querer ya los hijos de don Manuel una parcela dividida que no servía a los fines de construir sus viviendas cuando regresaran de Venezuela? Teniendo en cuenta el cambio de las circunstancias, los hijos de don Manuel apoderaron a su padre para que vendiera la parcela y, de paso, también le diera a Desiderio las gracias por el favor que les hacía.
        
Me imagino la frustración de los hijos de don Manuel, deslomándose en Venezuela en trabajos duros y penosos, cuando al Ayuntamiento se le ocurrió la peregrina idea de joder la parcela pasándole una calle por el medio.

En el mes de noviembre de 1988, Desiderio y don Manuel comparecen ante el notario Roberto Cutillas Morales. Don Manuel lo hace en nombre y representación de sus hijos y Desiderio en su propio nombre. La comparecencia tiene por objeto formalizar en escritura pública la compraventa de la parcela. Don Manuel vende y compra Desiderio.

Cuando don Manuel se ausenta de la Notaría después de vender la parcela, por la puerta de atrás entra Julio Cruz, el asesor de Curbelo (hoy diputado y secretario regional del PSOE). Simultáneamente, a la misma hora en que Desiderio compró la parcela, le vende la mitad indivisa a Julio Cruz, sin que don Manuel se enterara del negocio.

Dos años después, Desiderio le vende a Julio la otra mitad indivisa que se había reservado para él. Posteriormente, el Ayuntamiento recalificó la parcela como urbana sin que pasara por ella ninguna calle. Por último, sobre el solar, Julio Cruz construyó su casa, que es donde habita desde 1993. Una hermosa mansión de 276 metros cuadrados construidos, compuesta de dos plantas más el jardín. La vivienda la edifica con crédito hipotecario que le concede su amigo Desiderio del Banco de Bilbao.

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