El 'detalle' de los árabes se produjo con motivo de la apertura del parque temático Ferrari World en Abu Dabi
Por si fuera poco lo del yate Fortuna, el Rey acaba de renunciar ahora a dos Ferrari que le regaron a él y su hijo el Príncipe Felipe en el año 2010 el vicepresidente de Emiratos Árabes y el jeque de Dubai, Mohamed bin Rashid al Maktoum.
Uno de ellos será transferido al Gobierno y el otro a la Guardia Real, y están valorados en más de medio millón de euros.
Ambos vehículos formaban parte de una campaña de obsequios a mandatarios y personalidades importantes que el Gobierno emiratí llevó a cabo con motivo de la apertura del parque temático Ferrari World, a finales de 2010 en Abu Dabi.
TRAS SU OPERACIÓN
El Rey recibió el regalo en el transcurso de un viaje a Emiratos Árabes para presenciar en el circuito de Yas Marina el gran Premio de Fórmula 1. El viaje, según apunta el semanario Tiempo, se realizó tras superar una convalecencia tras la operación del talón de Aquiles.
Los dos coches habían llegado vía aérea a nuestro país quedando adscritos a Patrimonio Nacional y, tras ser catalogados, quedaron aparcados en un garaje de Patrimonio.
El jefe del Estado no ha llegado a utilizar jamás ninguno de los dos vehículos, «que han permanecido en el garaje del Palacio de la Zarzuela, adscritos a Patrimonio Nacional, desde que los dos automóviles llegaron como obsequio del gobierno de Abu Dabi, y una vez que se pagaron los preceptivos impuestos de aduanas», según fuentes oficiales.
Uno de ellos ha quedado de esta manera «desafectado», y ha sido entregado al Gobierno para que decida su destino definitivo.
El otro Ferrari acabará en el Museo de la Guardia Real, ubicado en El Pardo, donde ya se exhibe una colección de vehículos históricos, algunos de los cuales son utilizados en desfiles y grandes acontecimientos.
