REDUCE AL 2% LA INCIDENCIA SOBRE LA PRODUCCIÓN

La SEPI justifica el desvío a Cádiz de parte del flotel

Feijóo admite "un retraso" en la construcción del flotel, pero señala como "responsable" a Navantia

La SEPI justifica el desvío a Cádiz de parte del flotel
Ramón Aguirre. Europa Press / Congreso

El presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Ramón Aguirre, ha justificado el traslado a Cádiz de parte del flotel que Navantia construye en Ferrolterra para la petrolera mexicana Pemex para «evitar» posibles retrasos. Además, lo ha reducido a un 2,3% de la producción y un 0,7% de la facturación total.

Durante su comparecencia ante la comisión de presupuestos del Congreso, Aguirre se ha referido así a la decisión de Navantia de derivar la construcción de ocho bloques del buque a Puerto Real, que ha generado malestar entre los trabajadores ferrolanos y críticas por parte de la oposición en Galicia al haber reivindicado el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, la consecución de dicho contrato. Por su parte, el PPdeG y el propio titular de la Xunta también han mostrado su rechazo.

Al respecto, Aguirre ha argumentado que el astillero andaluz puede abordar la construcción civil en 2014 y ejecutar la obra con personal propio, en aras a «optimizar el uso de los recursos de la compañía en todos sus centros de actividad» y para evitar posibles reclamaciones de penalizaciones por parte del armador a resultas de los retrasos que se han acumulado en los últimos meses.

«Para evitar eso, Navantia ha decidido estratégicamente hacer la construcción de esta mínima parte (del flotel) en Puerto Real en paralelo», ha señalado, antes de precisar que, según sus números, se trata únicamente del 2,3% de la producción (25.000 del 1,1 millón de horas de trabajo) y el 0,7% de la facturación total (1,1 millones de euros).

Al margen de esta polémica, ha asegurado que Navantia tendrá al menos «tres grandes realidades» en 2015, como son la construcción de este buque para Pemex, dos de acción marítima para la Armada y un gasero para Gas Natural.

En cuanto al quinto gasero de Gas Natural, el presidente de SEPI ha señalado que en principio «a mediados o finales de noviembre» de 2014 se podrá firmar el contrato, una vez se cierre la estructura financiera del proyecto, por lo que «se podría empezar a cortar chapa entre enero y febrero» de 2015.

«En este momento hemos superado ya la etapa del diseño del proyecto industrial, que es de vanguardia e incluso supera los proyectos técnicos de los gaseros que se construirán en factorías asiáticas, y hemos cerrado también en estas fechas la estructura fiscal que acompañará a este proyecto gracias al nuevo ‘tax lease».

 

DESCARTA EL DIQUE

Como lo hiciera la propia dirección de Navantia, Aguirre ha descartado la posibilidad de construir el dique flotante de Ferrol ya que el actual proyecto incluye la aportación de recursos públicos que serían considerados ayuda de Estado, ha dicho, en alusión a las manifestaciones de las autoridades comunitarias.

Así, ha incidido en que la respuesta del Ejecutivo comunitario, que llegó a principios del pasado mes de agosto, dejaba claro que de ser el negocio del dique flotante un proyecto industrial con sólo participación de recursos privados en condiciones de mercado «tendría cabida» en la normativa europea.

Sin embargo, «de tener que ser sostenido con recursos públicos provenientes del Grupo SEPI o de Navantia sería considerado ayuda de Estado y, por lo tanto, no sería refrendado por las autoridades de competencia». Y, en este sentido, se concluye que existen «indicios» sobre que se daría este segundo caso ya que parece necesario un cierto apoyo público de distintas administraciones para asegurar la viabilidad financiera del proyecto.

«Por tanto, ha habido un pronunciamiento muy claro en relación con que la autoridad europea entiende que el proyecto, tal y como está hoy configurado industrial, económica y financieramente, encierra ayudas de estado y, por lo tanto, esa forma de ejecutarlo no se puede llevar a cabo».

A diferencia de este pronunciamiento negativo de Bruselas, Aguirre ha destacado que la Comisión Europea (CE) ha confirmado recientemente que el 1 de enero próximo expiran los compromisos de España sobre las limitaciones de la construcción naval civil de Navantia, si bien ha pedido «prudencia» hasta que el nuevo comisario de Competencia ratifique el fin del veto a esta actividad.

EN NEGOCIACIÓN

En cuanto al próximo ejercicio, ha asegurado que habrá nuevos contratos para el astillero. «Esperamos que en 2015 alguna de las 80 actuaciones comerciales en el mercado militar o de las 33 en el mercado civil puedan surtir efecto y podamos hablar de acuerdos para dos buques auxiliares para Australia, dos fragatas para Filipinas, cuatro corbetas para la Marina de Qatar y un buque oceanográfico para la Marina de Perú», ha añadido.

Además, ha destacado que «el grado de satisfacción con los talleres de reparación» de Navantia es «tan importante» que en el próximo ejercicio las reparaciones estarán ocupadas al 95% de su capacidad.

CON IBERDROLA

A preguntas de los portavoces, Aguirre también ha confirmado que Iberdrola ha seleccionado a Navantia para un proyecto de construcción de un parque eólico en el Mar del Norte, que representaría unos 175 millones en la construcción de los ‘jacket’ y de una subestación eléctrica.

«El preacuerdo ha sido ya aprobado por el comité de dirección y por el Consejo de Administración de Navantia y de la SEPI, y estamos sólo a expensas de que Iberdrola nos dé las señales de que su acuerdo con el operador comercial alemán ha fructificado», ha precisado el presidente.

DEPENDENCIA DE DEFENSA

Aguirre también se ha referido al cambio organizativo de la SEPI, que desde el pasado mes de julio depende del Ministerio de Defensa y no del de Industria. Según ha dicho, esto «no supone una nueva organización ni ningún cambio organizativo o de porcentaje de participación pública ni del titular de las acciones ni de la configuración de la representación en el Consejo de Administración».

«El acuerdo del Consejo de Ministros tiene como objetivo poner bajo tutela del Ministerio de Defensa a la SEPI, en colaboración con los ministerios de Hacienda y de Industria, con el objetivo de proteger y potenciar un sector estratégico crítico para la seguridad nacional como es la industria de defensa. Pero este nuevo modelo es sólo una mera reasignación de la supervisión y la tutela».

También en relación con el Ejército, ha indicado que el retraso en los contratos de construcción de la fragata F100 al año próximo se debe únicamente a una «decisión estratégica» del ministerio que dirige Pedro Morenés.

DIFICULTADES PRESUPUESTARIAS

Finalmente, Aguirre ha destacado que Navantia es «una gran empresa de la SEPI» aunque actualmente todavía «atraviesa dificultades y desequilibrios en sus cuentas» y que «en este momento el convenio colectivo se encuentra en firma negociada pero recientemente denunciado por algún grupo sindical».

En este sentido, ha asegurado que «el Gobierno sabe perfectamente dónde tiene que ir Navantia» y ha recordado que sus problemas «no son de esta legislatura sino que son crónicos y vienen arrastrados desde hace años y años», fundamentalmente a consecuencia de «si hay o no pedidos de los mercados militares».

«Y en este momento, los mercados militares tienen una política de presupuestación absolutamente de austeridad, y hay una sequía absoluta de pedidos. Y fíjese si sabrá el Gobierno lo que tiene que hacer que ha adelantado su programación de petición de buques de acción marítima para poder compensar esa sequía internacional».

En cualquier caso, ha reconocido que si a lo largo del próximo ejercicio alguno de los contratos ya firmes (flotel, gasero, buques de la Marina) «tuvieran algún retraso o algún inconveniente en el periodo de ejecución», sería necesario cubrir unos 175 millones de euros mediante una ampliación de capital.

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