Mundo insólito

Para poder comprarse un coche le piden a una mujer que confirme que no es un robot

Una mujer estadounidense tuvo que pasar la prueba en captcha estando delante del vendedor para demostrar que no era un robot

Para poder comprarse un coche le piden a una mujer que confirme que no es un robot
Los peligros de comer o beber conduciendo el coche. PD

Los primeros captchas, o esos en los que aparecían unas letras o números muy claros, a veces sobre fondo de cuadros para hacerlo “más difícil”, luego con una diagonal roja atravesando el cuadro, luego con letras deformadas… esos probablemente no. Pero luego alguien se dio cuenta de que podía sacar pasta con eso (el guatemalteco Luis von Ahn que luego creó Duolingo con un modelo similar) y creó el doble captcha con escaneos de textos reales. El primero suele ser fácil, el segundo no, según recoge José López en quora. Suele estar sacado de un texto antiguo, mal conservado, escaneado. A los OCR les cuesta reconocer lo que hay, y como ahora se está digitalizando todo, Luis pensó que sería buena idea usar la potencia del cerebro de los millones de personas que accedemos a la red para descifrarlos… sin darnos cuenta. Normalmente, da igual lo que pongas en ese segundo captcha. Porque de lo que se trata es de identificar el código que más se repite de entre lo que mete la gente. Y eso será, casi con toda probabilidad, lo que en el escrito original ponía. Y es una mercancía por la que las empresas de digitalización están dispuestas a pagar algo, máxime si la mano de obra es gratis. Recuerda, si algo es gratis, el producto eres tú.

Una estadounidense vivió una situación curiosa cuando acudió al concesionario Fiat de la ciudad de West Palm Beach. Marci Robin se había comprado un Fiat 500X, y en el estadio final del papeleo el vendedor le pidió que marcara la casilla ‘No soy un robot’ en el programa reCAPTCHA, desarrollado para evitar que bots informáticos realicen operaciones que corresponden a los humanos, informa el portal Jalopnic.

La escena no tendría nada extraño si la compra hubiera sido en línea, pero el caso es que Robin estaba sentada en carne y hueso frente al vendedor, que le puso delante una hoja de papel impresa con la casilla de reCAPTCHA. Antes de venderle el coche, el comercial quería que la mujer confirmara que no era un robot, y que lo hiciera marcando con un bolígrafo la casilla correcta, según RT.

La sorprendida compradora se puso en contacto con Jalopnic, cuyo periodista llamó al centro de Florida y descubrió que lo ocurrido no fue una broma ni fruto de un error, sino un procedimiento habitual.

VÍDEO DESTACADO: Atropella con el coche a un hombre con el que estaba discutiendo

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