Raquel Bollo destrozada enseñando su desfigurado rostro, Chelo García Cortés haciéndose la heroína y ofreciéndole su sueldo y la Esteban, muy sentida ella, sufriendo un ataque de angustia. Mucha víscera y mucho sadismo para la reaparición de Raquel Bello en el ‘Deluxe’ tras el accidente que casi le cuesta su vida.
Quejarse a estas alturas de la falta de sutileza de Telecinco (de la la TV patria en general) es un acto de ingenuidad absolutamente estéril. Se comercializa (palabra injustamente endemoniada) con instintos básicos, con pornografía emocional. La diferencia, quizá, entre una exposición bruta y sin pulir y otra más ambigua y sugerente es que la segunda invita a la reflexión y con la primera no piensas, ves y punto (que tampoco hay nada de malo).
El problema, como en todo, son las formas. Cuando lo tosco se convierte en parodia. Cuando se transforma el melodrama en una visión molesta y casi irrisoria. Por estos lares se movieron en el ‘Deluxe’ el pasado viernes 25 de enero de 2013, cuando una tragedia lorquiana mutó, por momentos, en un sketch de ‘Sé lo que hicísteis…’. Y es una lástima, puesto que la situación era sobrecogedora.
EL ACCIDENTE DE RAQUEL
La víctima era Raquel Bollo. El 22 de enero de 2013 la colaboradora estaba en su casa de Sevilla junto a uno de sus hijos cuando, al encender un fogonazo alcanzó su cara. En un acto reflejo cerró los ojos y protegió su vista, pero no sus cejas, pestañas y pelo, que comenzaron a arder. Tumbada en el suelo, la ex de Chiquete apagó el fuego gracias a una alfombra. Pero, enseguida vio a su hijo también afectado por las llamas, las apagó con la misma alfombra y consiguió sacar al pequeño de la casa. Todo un drama, vamos.
Ya habíamos escuchado a la Bollo llorar por teléfono al comunicarse con sus compañeros en ‘Sálvame diario’ pero nos sorprendió que su reaparición fuese tan temprana. Ese mismo viernes la colaboradora disparó la audiencia del late-night de Telecinco (21,1% de share), con la cara medio tapada por las vendas y mucha, mucha, lágrima.
El programa supo cómo explotar el doble morbo. Por un lado, tenía el lamentable estado físico y emocional de su trabajadora y, enfrente, la unión del resto de colaboradores. Al espectador le gusta ver a sus personajes favoritos estrecharse ante la adversidad. Y aunque muchos de los tertulianos han sido totalmente contrarios a la Bollo, el viernes pasado, hasta el más frío, se derritió en apoyo y buenas palabras. No era para menos.
SENTIMIENTO DE CULPA
El primero que la vio fue Jorge Javier. El público tuvo que esperar un poquito más. El presentador se acercó a la sala VIP donde aguardaba su colaboradora, quien, de espaldas a la cámara, apenas sí podía hablar sin emocionarse.
Entró Raquel al plató de la mano del maestro de ceremonias y todos sus compañeros la abrazaron con cariño. Con mucho cuidado y sigilo, la cámara fue subiendo hasta llegar a la cara de la colaboradora. Tenía los ojos hinchados, y tanto la nariz como la frente vendadas.
Y aunque Bollo comenzó con un :
Todo ha quedado en un susto y no ha pasado nada
Enseguida se echó mano de un arma infalible: el amor de madre. Nadie es capaz de rebatir eso, ni la asociación de telespectadores más conservadora. Y es que Raquel, quitándole el puesto a Belén Esteban como madre coraje mediática del año, confesó sentirse culpable:
Me siento culpable por el accidente porque mi hijo no debía estar cerca. Se me vienen las imágenes de mi niño. Me sorprendió la reacción de mi hijo. Es un niño que habla mucho y no gritó ni lloró nada. Le dijo a su padre, papi me he portado bien. Ni he gritado, ni he llorado y eso que me he podido morir.
No se me borra de la cabeza cuando vi a mi niño con todo el fuego en la cabeza. Cuando pasó todo, me vine abajo y sufrí un ataque de ansiedad muy grande. El dolor físico fue horroroso. He aprendido que no puedo abarcar todo. Me cuesta no tenerlo todo ordenado, no tenerlo todo perfecto y no puede ser. Voy a tener siempre un sentimiento de culpabilidad.
Me molesta cuando me llaman mala madre, pero si no trabajo, ¿de qué viven mis hijos? A mí me encantaría estar en mi casa, pero yo no me lo puedo permitir
Volvemos a decir que la escena fue muy dramática, muy televisiva. Pero también pecaba de exceso. Ver a la Bollo con esas vendas, mientras que su amiga Belén Esteban sufría un ataque de angustia, era, como se diría ahora, ‘too much’.
CHELO OFRECE SU SUELDO A RAQUEL
Pero ahí no quedó la cosa. Sorprendentemente, la mejor parada de todo este vía crucis resultó ser la mujer de hielo, Chelo García Cortés. Y es que habría que decir que el programa se encargó de recordarle a Bollo (si no tenía suficiente ya con sus heridas) que en el último año se ha separado de Sami, su última pareja, que le han robado en su tienda y que, recientemente estuvo ingresada por un virus intestinal. Tras ver el resumen de sus desgracias, Raquel quiso decir algo:
Me he enterado que Chelo le ha pedido a los jefes que su próximo sueldo me lo diesen a mi. Para mí, ha sido un gran detalle, pero no puedo aceptar que una compañera venga a trabajar y no cobre.
Chelo se puso a llorar (cómo no) y confirmó la noticia. El morbo es mayor si se sabe de antemano que estas dos nunca se han llevado muy bien. Antes estaban unidas por ser amigas, ambas, de la Pantoja pero desde que la cantante repudió a Cortés, Bollo sacó las uñas y cargó contra su compañera en innumerables batallas en directo. Ahora, la tragedia las ha reconciliado y tal y como reflexionó García Cortés:
Hemos tenido muchas diferencias Raquel y yo. Pero antes de que ocurriera todo esto, hemos ido hablando y se han ido arreglando
Y en mitad de toda esa exaltación de la amistad, me quedo con la frase de Mila Ximénez:
Es que somos un grupo cojonudo.
Pues sí, lo son. Hacen audiencias como pocos y no se avergüenzan de las formas. Guste o no, eso es otro cantar.



