Domingo 21 de septiembre. Los grupos pro vida convocan movilizaciones en diversas ciudades de España. Convocatoria que tiene relativo éxito, porque ya se sabe como somos los contrarios al aborto. En Madrid consiguen un número respetable de manifestantes. Quieren hacerse oír porque saben que el PP se está haciendo el remolón con la reforma de la ley del aborto.
Martes 23 de septiembre. Rajoy sale con toda su cara y chulería a decir que va a retirar la ley para crear «concordia». Más chulo y miserable solo consigue ser su ministrito el «chutao» Montoro. Si no ha sido una respuesta a esa parte de su electorado que le votó engañada sobre su postura sobre el aborto, que venga Dios y lo vea. No solo es un mentiroso y un cínico:además es un vulgar chulo.
Cuando la mayoría de los españoles votaron a Rajoy, sabían que en su programa llevaba el PP la reforma de la ley del aborto. Y le votaron. También sabían que el PP había presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la ley de Zapatero. Y le votaron. Se ve que no les importó. Pero ahora -de pronto- esta reforma va a ser contraproducente para el PP y les va a quitar votos.Rajoy sabe bien que eso no es así, que los votos que perdería por llevar adelante la reforma de la ley del aborto serían 0. Pero se ha vendido a una serie de grupos de poder que a cambio de ciertos apoyos le han exigido otras cosas. No son los votos los que le asustan a Rajoy: son sus nuevos amigos.A Rajoy le importa poco su electorado. Ha aprendido bien de sus nuevos amigos a despreciar la inteligencia de sus votantes: todo para el pueblo pero sin el pueblo.
Próximas elecciones: un grupo de sus votantes le va a dejar de votar por no haber hecho todas las reformas que prometió en el plano económico, especialmente la de la administración. Otro grupo por haber liberado a los etarras, haber negociado con ETA y el PNV y haber mentido. Otro porque no ha llevado a cabo la regeneración de la justicia y de la vida pública que prometió. Otro por no haber reformado la ley del aborto. Otros no le van a votar por todas estas cosas y alguna más. Pero parece que no le importa.
Rajoy gobierna para los votantes del PSOE, no para los suyos, ya que ha asumido sin pestañear los postulados de la izquierda en prácticamente todo…salvo en alguna reformita tímida y en algún recorte pequeño. Rajoy miente más que habla, y eso que casi no habla. Da igual votar al PP que votar a Ciudadanos o Rosa Díez. No merece la pena seguir tragando quina por miedo a Podemos. No caigamos en esa trampa una vez más: en algún momento hay que romper la satisfecha actitud del PP, porque si no, España nunca va a tomarse en serio la regeneración de verdad. Como dice mi admiradísimo Hermann Tertsch Hoy,conservadores y liberales sobreviven en sus nichos, mientras un gobierno que se presentó como reprentante de sus valores, asume, acata y aplica toda la legislación izquierdista de siete años de legislatura revanchista. O los echamos y les hacemos perder, o España desaparece. Y si no, al tiempo. Mejor cuatro años de Podemos enredando con la Merkel todavía mandando en Europa, que un país sin futuro. Por lo menos, en las municipales, quítales el poder. Si echas a todos sus alcaldes y presidentes de diputación, a lo mejor les hacemos pensar.
